«Necesitamos socios, y estamos abiertos a esos socios que serán bienvenidos a trabajar en este país. Créanme que como líder de la empresa líder yo voy a defender su inversión», dijo el presidente de la estatizada petrolera argentina YPF, Miguel Galuccio, durante el Consejo de las Américas, que se celebró en un lujoso hotel capitalino el jueves. Más que un ofrecimiento, el discurso de Galuccio, pareció un ruego. Poco después, se reunió con el representante en América Latina y África de la petrolera estadounidense Chevron, Ali Moshiri, para buscar un posible acuerdo de explotación del yacimiento no convencional de Vaca Muerta.
Información publicada en la página 25 de la sección de Economía de la edición impresa del día 25 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Según un comunicado de YPF, se exploró «la posibilidad de un acuerdo estratégico» para extraer hidrocarburos no convencionales -rocas impregnadas a gran profundidad- en 30.000 kilómetros cuadrados en las provincias de Mendoza y Neuquén, y que sitúan a Argentina como el tercer país del mundo en este tipo de recursos.
«Chevron está muy interesada en articular proyectos conjuntos, y nosotros queremos socios con el peso y la experiencia de una compañía de esta talla mundial», dijo Galuccio al finalizar el encuentro, calificado de «primer paso concreto para una alianza que será estratégica».
El diario La Nación ha calificado de ambicioso el objetivo de Galuccio: «Comenzar a sumar socios que aporten recursos para financiar los 7.000 millones de dólares por año que tiene previsto desembolsar YPF durante el próximo lustro para compensar el déficit energético y convertir a la Argentina en un país exportador de hidrocarburos». El diario advierte que «Galuccio deberá correr esa carrera en un terreno fangoso». De un lado, remarca, está la situación derivada de la expropiación. Del otro, las actuales circunstancias económicas de la Argentina, marcadas por las limitaciones para obtener dividendos, no parecen favorecer los acuerdos con otras empresas petroleras.
YPF, en la que Repsol mantiene una participación del 12%, ganó el primer semestre 461,3 millones de dólares, un 10,1% menos que en igual período de 2011. Galuccio, cuyo futuro al frente de la compañía estatizada ha sido puesto en duda por medios adversos al Gobierno, que hablan de controversias con el entorno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, no ha dejado de sonreír por estas horas frente a las cámaras. «Este es un día histórico en el cual ustedes deben sentirse orgullosos porque va a definir el futuro energético de los próximos veinte años», dijo el pasado jueves. Tal vez ya tenía marcada su cita con Chevron.