A Mariano Rajoy aún le quedan unos días de vacaciones en Doñana, pero ya tiene pergeñado un intenso calendario de política exterior para lo que queda de verano y el otoño, según explicó ayer él mismo tras la reunión con el Rey. Unos contactos diplomáticos que discurrirán mientras el presidente del Gobierno decide si pide un segundo rescate para España, un paso que no dará, insistió, hasta que el Banco Central Europeo (BCE) diga «con claridad» en septiembre qué medidas va a adoptar.
Información publicada en la página 17 de la sección de Economía de la edición impresa del día 15 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El presidente del regulador europeo, Mario Draghi, indicó directamente a España a principios de mes que si quiere que la institución con sede en Fráncfort le ayude a frenar el acoso de los mercados debe solicitar primero al fondo de rescate actual (llamado Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, FEEF) que compre deuda (lo que obliga al país solicitante a someterse a nuevas condiciones económicas). Después, y solo después, el BCE contribuirá y tomará medidas «no convencionales de política monetaria». Rajoy volvió a repetir ayer en el palacio de Marivent que primero quiere saber qué va a hacer Draghi: «Puede comprar bonos en el mercado secundario, dar créditos a las entidades financieras para que luego compren deuda pública... Hasta que no sepamos qué decisión toma, nosotros tampoco tomaremos ninguna».
Y mientras el BCE aclara sus planes y el Ejecutivo toma una decisión, Rajoy mantendrá contactos con el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, que pasará unos días de vacaciones en España a finales de mes, y los principales socios, entre ellos, los más reticentes a que el regulador europeo ayude a España: la cancillera alemana, Angela Merkel, y el presidente de Finlandia, Sauli Niinistö.
Audiencia con el Papa
Ambos viajarán a Madrid a principios de septiembre. La dirigente conservadora se reunirá con el jefe del Ejecutivo el día 6 en el marco de la cumbre empresarial hispano-alemana que se está preparando desde hace meses y Niinistö, el día 11, visitará la Moncloa.
Días después, el presidente del Gobierno viajará a Roma para asistir a la reunión bienal de la Internacional Demócrata de Centro (IDC),
una asociación de partidos políticos democristianos y socialcristianos de derecha de todo el mundo. El encuentro tendrá lugar los días 21 y 22, en los que Rajoy y el primer ministro, Mario Monti, buscarán un hueco para reunirse. Ambos se han coordinado para presionar a la Unión Europea para avanzar en la unión bancaria y fiscal y conseguir flexibilizar las condiciones del fondo de rescate europeo.
El Papa Benedicto XVI recibirá a los dirigentes políticos el día 22 por la mañana en Castel Gandolfo, su residencia de verano, según ha informado la IDC. Dos días después, Rajoy viajará a Nueva York para participar por primera vez en la Asamblea General de las Naciones Unidas, que le dará la oportunidad de poder mantener varias reuniones bilaterales.
Además, antes de que acabe el año, el Gobierno celebrará una Reunión de Alto Nivel con Marruecos y Francia, y cumbres bilaterales con Italia y Turquía.