Mientras algunas autonomías deshojan la margarita acerca de si necesitarán el maná estatal para afrontar sus deudas, y otras, como Catalunya, Valencia o Murcia, esperan con ansia el salvavidas, el llamado fondo de liquidez autonómico (FLA) superó ayer el penúltimo trámite. El Congreso aprobó, con los votos del PP y Unión del Pueblo Navarro y la abstención del PNV, la reforma de la ley de estabilidad que regula el acceso al mecanismo extraordinario de financiación para las comunidades.
Información publicada en la página 22 de la sección de Economía de la edición impresa del día 14 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En la defensa del fondo, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, pasó casi de puntillas sobre las «condiciones» que tendrán que cumplir las administraciones afectadas, que van desde la remisión de información adicional hasta la posibilidad de que el Ejecutivo central les imponga medidas extraordinarias de ajuste. La oposición, incluida CiU, que sí apoyó en abril la ley de estabilidad, rechazó la creación del fondo porque, en su opinión, supone «estrangular» la autonomía financiera de las comunidades.
Está previsto que el fondo esté listo como muy tarde a primeros de octubre. La agencia de calificación Fitch advirtió ayer de que degradará a Catalunya a bono basura si la ayuda estatal se retrasa.