La bodega de Raimat, en el Segrià, inició el miércoles por la noche su tradicional vendimia, la primera de toda Catalunya y una de las primeras bodegas en vendimiar a nivel europeo. Sin embargo, la gran novedad de este año es que, por primera vez, las tareas de recogida de la uva se realizarán íntegramente por la noche.
Información publicada en la página 23 de la sección de Economía de la edición impresa del día 10 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Según explica el director técnico de viticultura de Raimat, Joan Esteve, siempre han vendimiado durante la noche pero esta vez, no alargarán las tareas durante el día. Será así por dos motivos. Por un lado, hay una razón cualitativa, y es que, según Esteve, recoger la uva en horas de fresco hace que se conserve mejor «todo el aroma y la frescura» del mosto.
Menos frío
Sin embargo, por otro lado hay una razón de «eficiencia energética» y ahorro de costes, porque el primer proceso que se lleva a cabo es refrigerar el mosto en la bodega. Se le baja la temperatura unos 15 grados, y según explica Esteve, no es lo mismo cuando estás cosechando durante el día que cuando cosechas por la noche con temperaturas más bajas. En la práctica, esto supone un ahorro importante de la energía necesaria para enfriar la uva, destaca el director técnico de Raimat.
Las máquinas vendimiadoras trabajan desde el miércoles por las noches en recoger las primeras variedades, que son Chardonay y Pinot Noir, unos tipos de uva que se cosechan cuando aún están un poco verdes precisamente porque ambas se destinan a la producción de cava. Aunque la vendimia se hace de forma mecanizada, unas 80 personas trabajarán a lo largo de toda la campaña, que esta previsto que finalice a principios de octubre.
Efectos de la granizada
La vendimia de esta año está marcada también por la última gran granizada, que golpeó diversas poblaciones del Segrià el pasado 5 de agosto, y afectó también una de las fincas de Raimat. En este sentido, Esteve asegura que prevén una caída de la producción del 10%, hasta los 20 millones de kilos, precisamente por los daños causados por esta granizada.
El daño causado es significativo, afirma el responsable, pero remarca que, teniendo en cuenta el volumen total de los viñedos, unas 2.000 hectáreas, lo que seguro que no se vera afectado será la calidad del producto final. De hecho, Esteve señala que esta vendimia se prevé «incluso mejor» que la anterior sobretodo en las variedades de uva tempranas.