El número de tiendas de Mango crece día a día -ya son más de 2.500 repartidas en 108 países- pero ese aumento en la red de ventas no se traduce en un beneficio mayor, sino todo lo contrario. En el 2011, la compañía catalana recortó las ganancias un 38,5%, a pesar de haber aumentado la facturación el 10,8% respecto al año anterior. No pilla por sorpresa a la cadena de moda. De hecho, su director general, Enric Casi, ya avanzó el año pasado que estaba dispuesto a sacrificar el beneficio de la compañía para impulsar la expansión de la marca.
Información publicada en la página 21 de la sección de Economía de la edición impresa del día 11 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Y así ha sido. La compañía anunció ayer un beneficio después de impuestos de 63,3 millones de euros, una cifra muy inferior a los 103 millones del 2010 (año en que también redujo el resultado). Por el contrario, las ventas consolidadas del grupo aumentaron de los 1.270 millones de hace dos años a los 1.408 millones del 2011.
La razón está en el modelo de expansión a través de puntos de venta dentro de grandes almacenes (los denominados córneres), un canal en el que no estaban habituados y que ha obligado a realizar un mayor esfuerzo en los últimos dos años. «Ha requerido una fase de aprendizaje por parte de Mango para poder vender con mayor eficacia y con incrementos de margen», explicaba ayer la compañía.
En el 2012, Mango prevé superar los 200 millones de euros de beneficio bruto y destinar 140 millones de euros a aperturas, reformas de tiendas, sistemas logísticos y de información. La compañía presidida por Isak Andic afirmó ayer que las mejoras ya realizadas en escaparatismo, precios, colección y publicidad, entre otros, han aumentado las ventas en el primer semestre. En promoción, la cadena sigue presentando sus colecciones con famosos (el futbolista Gerard Piqué y la modelo Kate Moss) y, en materia de precios, ha tomado dos decisiones para adaptarse a la crisis: en marzo rebajó un 20% los precios y en julio anunció que no repercutirá la subida del IVA de septiembre.
La situación económica también explica que Mango se apoye cada vez más en las ventas en el exterior. De las 644 tiendas que abrió en el 2011, solo ocho estaban en España. Para la compañía son mucho más atractivos son otros mercados donde el potencial de crecimiento es muy superior, como China (donde prevé abrir 80 puntos de venta) y Rusia (30). Dentro de Europa, uno de los objetivos es Alemania, uno de los países menos afectados por la crisis, en el que la semana pasada anunció haber superado el centenar de tiendas. El 84% de la facturación total de Mango corresponde a mercados extranjeros.