El Periódico

PABLO ALLENDESALAZAR

Miércoles, 9 de enero del 2013

Define la RAE que confort es «aquello que produce bienestar y comodidades». Lo interesante es cómo llego el vocablo al idioma español. Procede del francés, y a esta lengua llegó a su vez del inglés. No es difícil imaginar porqué: la revolución industrial empezó en el Reino Unido, con lo que fueron los habitantes de las islas los que estrenaron ese refinamiento del bienestar.

El confort, de la mano del capitalismo, se fue extendiendo a trompicones por el mundo y, como siempre, llegó tarde a España. En los años previos a esta crisis, sin embargo, alcanzó sus máximas cotas, desde las que desde entonces no hacemos sino bajar y bajar sin ver el suelo. Por eso llama la atención que el Tesoro español afronte el 2013 en una posición «muy confortable», como aseguraba ayer su director general, Íñigo Fernández de Mesa.

¿De verdad?... Es cierto que la percepción que los inversores tienen de España parece haber mejorado en las últimas semanas, lo que llevó ayer al ministro De Guindos a asegurar que el país «no necesita ningún rescate». Pero no es menos cierto que muchos analistas han mejorado sus perspectivas sobre el país porque estiman que Rajoy pedirá la ayuda en los próximos meses.

¿Qué pasará si no sucede así? Bah, consideraciones a medio plazo que todavía no preocupan a los inversores, que siguen animados por las buenas noticias de la banca mediana. Empujado por esta, el Ibex 35 subió el 0,4%, hasta los 8.452,3 puntos, y la prima de riesgo se mantuvo en el en torno de los 360 puntos básicos. Todo muy confortable...

La suerte, una vez más, ha sido esquiva al FC Barcelona en el sorteo de la fase de grupos, en la que se cruzará con el Manchester City, Borussia Moenchengladbach y Celtic

Toda la polémica previa relativa a las 'bolas calientes' y 'bolas frías' en los sorteos de Champions vivió un nuevo capítulo