Tras las masivas manifestaciones del pasado domingo, nada se ha movido en las relaciones entre el Gobierno y los sindicatos. Mientras los líderes de UGT y CCOO apelaron directamente a Mariano Rajoy para que abra el diálogo social para cambiar el decreto laboral durante el debate parlamentario, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, les reclamó «propuestas concretas».
Los secretarios generales de CCOO, Ignacio Fernández Toxo (izquierda), y UGT, Cándido Méndez, ayer. EFE / JUANJO GUILLÉN
Información publicada en la página 22 de la sección de Economía de la edición impresa del día 21 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Báñez se mostró conciliadora aunque utilizó las manifestaciones para arremeter contra el PSOE. A las centrales no les sirve cualquier interlocutor, quieren entrevistarse con el presidente del Gobierno, aunque esta semana solo verán al portavoz parlamentario del PP.
Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez reclamaron ayer «equilibrar» el decreto que ya está en vigor antes de que se convierta en ley, para que no suceda como en el 2002, con el anterior Gobierno del PP, que tuvo que retirar la reforma después de una jornada huelga general.
Los sindicatos «sí conectamos con la calle», dijo el líder de UGT, que junto al de CCOO respaldaron el manifiesto en defensa del Estado de bienestar y los servicios públicos que denuncia que «con la excusa de la crisis» hay un retroceso en los derechos civiles, un incremento de las desigualdades y un desmantelamiento del sector público.
NADIE EN CASA / Pese a la afluencia de público a las marchas, las centrales están persuadidas de que la ciudadanía aún se mueve en la «inseguridad» aunque «no hay sentimiento de resignación». «La gente no quiere quedarse en casa», dijo Méndez, tras la advertencia de Toxo de que el próximo envite serán los presupuestos del Estado.
CCOO y UGT ofrecieron su respaldo para que el Ejecutivo exija a la Unión Europea (UE) la «relajación» de los criterios del plan de ajuste porque, dijeron, es imposible luchar contra la crisis con un objetivo de déficit del 4,4%.
El responsable de la comisión de economía de la CEOE, José Luis Feito, confió en que los posible cambios sean para «mejor» pero que no se acerquen a las tesis sindicales. «El Gobierno, consciente de lo que se juega, cuando tenga que elegir entre reducir el paro o hacer felices a los sindicatos, elegirá reducir el paro», añadió.
En su opinión la eficacia de la reforma laboral para crear empleo dependerá de que la economía crezca al 1%. Además resucitó la propuesta de que los parados dejen de percibir el desempleo desde la primera oferta de trabajo que rechacen.