El Tesoro Público ha logrado colocar 3.132 millones de euros en la emisión de bonos y obligaciones de este jueves, superando el máximo previsto de 3.000 millones, pero ha tenido que aumentar los tipos de interés para mantener estable la demanda en la antesala de la reunión del BCE. Los bonos a dos años han ofrecido una rentabilidad del 4,848%; los de cuatro años, del 6,059%, y las obligaciones a diez años un interés marginal del 6,706%.
A diferencia de Italia, que en sus subastas logró bajar los tipos, el organismo adscrito al Ministerio de Economía no ha podido aprovechar la reducción de laprima de riesgo por debajo de los 550 puntos básicos que provocaron las palabras del presidente del BCE, Mario Draghi, la pasada semana.
En cuanto a las obligaciones con vencimiento en 2022, el Tesoro ha colocado 1.046 millones de euros, a un tipo medio del 6,647%, frente al 6,430% de la última subasta. El tipo marginal se situó en el 6,706%, su nivel más alto desde octubre de 2011, por encima del 6,505% de la subasta anterior.
La subasta de bonos a 2016 se ha saldado con la emisión de 1.024 millones de euros. En este caso, el tipo medio se ha elevado del 5,536% al 5,971% y el marginal ha pasado del 5,621% al 6,059%.
Por su parte, el Tesoro ha adjudicado 1.062 millones de euros en obligaciones a 2014. Los tipos de interés medios se han situado en el 4,774%, un precio inferior al 5,204% de la subasta anterior comparable, según el Ministerio de Economía, mientras que el marginal se situó en el 4,848%, por debajo del 5,302% previo.
La ratio de cobertura, que es la proporción entre la demanda y el importe finalmente adjudicado, ha sido muy elevada, ya que las entidades han solicitado 8.197 millones de euros, 2,7 veces más de lo colocado.