El Tesoro Público ha colocado 3.982,23 millones en letras a tres y seis meses, casi el máximo previsto, pero a tipos ligeramente más altos que el pasado 28 de agosto, la última vez que emitió este tipo de papel. El Tesoro se ha quedado en la parte alta del rango, ya que esperaba captar entre 3.000 y 4.000 millones de euros. La demanda, por su parte, ha superado los 9.000 millones, pero ha sido menor que en la subasta de agosto.
En concreto, se han colocado 1.398,61 millones de los 4.598,63 millones solicitados por el mercado en letras a tres meses. La demanda ha bajado ligeramente en esta ocasión, de forma que las ofertas han superado en 3,3 veces lo colocado (3,4 veces en agosto).
En este tipo de papel, los intereses han aumentado alrededor de dos décimas, ya que el tipo medio se ha situado en el 1,203% frente al 0,946% registrado en agosto, mientras que el marginal ha escalado al 1,250% desde el 0,988% anterior.
Por otro lado, el organismo ha colocado 2.583,62 millones de los 4.738,68 millones pedidos por los inversores en letras a seis meses. En este caso, la demanda también se ha moderado, por lo que el volumen de peticiones ha superado en 1,8 lo finalmente emitido (2,2 veces en agosto).
La rentabilidad de las letras a seis meses también se ha elevado cerca de dos décimas, ya que el interés medio ha pasado del 2,026% al 2,213% actual, mientras que el marginal ha subido al 2,300% desde el 2,100% anterior.
Los resultados de la subasta reflejan el efecto del programa de compra de deuda anunciado por el Banco Central Europeo (BCE). Aunque da la impresión que ese efecto empieza a diluirse, ya que la subasta del Tesoro ha roto la buena racha de las dos anteriores.