Hoy es sábado, y como buen fin de semana, algunas televisiones programan películas de más o menos calidad después de los noticiarios para hacer más llevadera la sobremesa (en muchos casos implicará conciliar un más que merecido sueño). Más que películas, la mayoría serán telefilmes: películas grabadas expresamente para televisión cuyo argumento, guión, plantel de actores y limitaciones en el presupuesto dejan claro cómo se desarrollará la historia desde buen inicio.
Información publicada en la página 30 de la sección de Economía de la edición impresa del día 12 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Algo similar pasó ayer con el Ibex. Como si se tratara de una de esos telefilmes que comienzan con la desaparición de un familiar, el telespectador (inversor en este caso) tuvo desde el primer momento de ayer una clara imagen de lo que iba a suceder en el inicio del telefilme (bolsa): un comienzo más o menos esperado, con descensos generalizados por las malas previsiones económicas que se presagiaba que iban a llegar desde Europa; un Consejo de Ministros que más que suspense televisivo aportó una nueva vuelta de tuerca a la reforma financiera que necesita España (y que provocó que el Ibex cayera con fuerza) y un final de jornada bursátil que, como la mayoría de telefilmes, terminó incluso sorprendiendo a los espectadores y dejando aquella sensación de «pues al final no ha estado tan mal».
Así, el Ibex, que llegó a retroceder durante la jornada un 3,5% arrastrado por la banca, cerró la sesión con una moderada caída del 0,71%, permitiendo al selectivo cerrar rozando los 7.000 puntos. Las caídas estuvieron lideradas por Sacyr-Vallehermoso (-7,3%) e Indra (-6,21%), mientras que en las ganancias destacó Dia (4,91%). En el conjunto semanal el Ibex ganó el 1,7%.