Nuevo reto superado. El Tesoro ha colocado 4.800 millones de euros, muy por encima de los 4.500 millones de máximo previstos, en bonos a 3 años y obligaciones a 10. La subasta, en la que la demanda ha llegado casi a triplicar la oferta, se ha saldado con los títulos a largo plazo con un rendimiento del 5,67%, alrededor del 15% por debajo de la puja anterior y el nivel más bajo desde abril pasado.
Se trata de la segunda emisión después de que el Banco Central Europeo (BCE) anunciara a principios de mes su decisión de comprar deuda de países en dificultades, como España e Italia. Ya en la puja de letras a 12 y 18 meses celebrada el martes pasado, el rendimiento se situó al nivel de abril pasado.
En total, en la subasta se han adjudicado 3.940 millones en bonos a 3 años (vencimiento el 31 de octubre del 2015) y un interés medio del 3,845% y 858 millones en obligaciones a 10 años (vencimiento 31 de enero del 2022) al 5,66%, un punto por debajo de la anterior puja. La demanda ha sido mucho más elevada para el plazo de 10 que para el de 3 años.
La prima de riesgo con respecto al bono alemán a 10 años, que es la referencia para los inversores, se mantiene por encima de los 410 puntos básicos.