A falta de una votación de trámite del consejo confederal de CCOO, el secretario de comunicación de este sindicato, Fernando Lezcano, ha anunciado que el 14 de noviembre “habrá huelga general ibérica” ya que con toda probabilidad el paro se extenderá en España y Portugal como consecuencia de la jornada de acción convocada por la Confederación Europea de Sindicatos (CES). Lezcano, que confió en que en Grecia se celebre también una jornada de paro, justificó la medida en un rechazo a las políticas de austeridad que en dos años y medio han creado “más paro, más pobreza, el abandono de los jóvenes, el desmantelamiento de la sanidad y la educación públicas”.
Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo defienden y explican la huelga del 14N. ATLAS
“¿Qué más tenemos que aguantar, cuánto tiempo más hay que esperar”, se ha preguntado el portavoz de CCOO, que consideró que ante el fracaso de los ajustes “no queda otro remedio” que la huelga general.
También poco antes de la votación del comité confederal de UGT, el secretario de acción sindical, Toni Ferrer, ha señalado que “hay más que razones” para hacer huelga el día 14 de noviembre “no solamente los asalariados” sino de “consumidores y del conjunto de la ciudadanía”.
En opinión de Ferrer, “hay más que razones” para una nueva jornada de paro contra unas políticas impuestas por Bruselas que son un “suicidio” para los ciudadanos y contra el Gobierno del PP que “no dialoga, es autoritario y ningunea a los sindicatos”. “Nadie podrá decir que las organizaciones sociales no han hecho por arrimar el hombro", ha destacado.
Ante la posibilidad de que la segunda huelga contra el Ejecutivo de Mariano Rajoy pueda ser un fracaso por el miedo de los ciudadanos, los dirigentes sindicales han sido rotundos. “No hay que prejuzgar el resultado no vaya a ser que alguien se lleve una sorpresa”, ha dicho Lezcano. “No hay que tener miedo a perder un día de salario porque los recortes y ajustes provocarán perder el salario completo”, ha comentado Ferrer.