En cuanto se tiene más información del estado financiero de los bancos españoles, en lugar de considerarse un avance, alimenta el castigo a las cotizaciones. Los predicadores de la lucha contra la incertidumbre para dar solidez al sistema se llevaron ayer otro chasco monumental, aunque esta vez no fuera continental, porque los índices de las bolsas de los grandes de la UE resistieron mejor. Pero el afeitado de los inversores aplicado a los bancos españoles sin discriminación, salvo en el apurado dedicado a Bankia, dejó los valores del sector financiero insensibles a las palmaditas de masaje. Sin piedad, todos en retroceso.
Información publicada en la página 26 de la sección de Economía de la edición impresa del día 10 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Para una sesión tan negativa se juntaron tres avisos de calado. El primero, que el Gobierno puede dictar el viernes unas medidas de saneamiento de balances de los bancos que puede dejar a algunos al borde del beneficio casi simbólico. Segundo, que la manera de afrontar la crisis de Bankia ha tenido demasiados ribetes de improvisación. En el proceso, dos bancos de inversión que hace un año decían lo que decían del banco que presidió Rodrigo Rato hasta el lunes, el JP Morgan y el Morgan Stanley, ayer procedieron a sujstituir diegos por digos en sus valoraciones. Y tercero, esta vez compartido con todos los mercados de un lado y otro del Atlántico (Wall
Street también andaba a la baja a media sesión), que la bancarrota de Grecia tiene todos los visos de ser sentenciados por los dioses del mercado.
El Ibex retrocedió el 2,77%, hasta quedar en los 6.812 puntos. Bankia
(-5,84%), Caixabank (-6,68%), Sabadell (-4,39%), BBVA (-4,73%) y Santander (-4,52%) compartieron el farolillo rojo de los índices.