El sindicato de pilotos Sepla considera que el incremento del número de incidentes de Ryanair se debe a que la compañía lleva demasiado lejos el concepto 'low cost', moviéndose siempre en los límites de seguridad de la legislación. En declaraciones a Radio Nacional, el investigador de accidentes y portavoz del departamento Técnico del Sepla, Juan Carlos Lozano, ha matizado que el problema de la aerolínea de O'Leary no es extensible al resto de la compañías de bajo coste. "El aumento de incidentes puede deberse a que en verano hay más operaciones, pero lo que es evidente es que han ocurrido bastantes, a pesar de que O'Leary intente suavizar el asunto", ha indicado.
Lozano, que ha elogiado la labor de sus compañeros, ha señalado que el sindicato lleva denunciando los problemas de seguridad de Ryanair, así como las condiciones a las que se enfrentan sus pilotos desde el año 2009, ya que "no se puede tener esa política de contratación, ni presionar, ni ir tanto al límite", ha puntualizado. Así, el portavoz del Sepla ha instado a la 'low cost' irlandesa a llevar a cabo un cambio de filosofía en su política de ahorro, ya que la gestión del combustible "es un coste más pero en el que hay que ser muy cuidadoso".
"Disponer de combustible permite a los pilotos tener tiempo para pensar o tomar decisiones y si esta variable se ve limitada, evidentemente la capacidad de reacción de las tripulaciones se ve mermada y la posibilidad de que haya un error se multiplica", ha lamentado.
Las aerolíneas de bajo coste transportaron más de 25,5 millones de pasajeros en los ocho primeros meses del año, lo que supone un repunte del 1,8% con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, con un aumento del 3,7% en los viajeros en agosto, hasta los 4,48 millones, según datos difundidos hpy por el Instituto de Estudios Turísticos (IET), dependiente del Ministerio de Industria, Energía y Turismo.
Por contra, las compañías tradicionales trasladaron a 18,2 millones de viajeros de enero a agosto, un 2,5% menos, tras la caída del 2% registrada el mes pasado.
De esta forma, las compañías de bajo coste acapararon más de la mitad del tráfico aéreo, un 58,3%, frente a las tradicionales que comandaron el 41,7% de los viajeros. En agosto, la participación de las aerolíneas de bajo coste fue del 60,8% del tráfico aéreo, frente al 39,2% de las aerolíneas tradicionales.
Por mercados, Reino Unido y Alemania lideran las entradas en compañías de bajo coste, con un 35,9% y un 19,3% de los pasajeros que eligieron esta vía, respectivamente, con un aumento del 0,2%, para el mercado británico (9,1 millones de viajeros) y un retroceso del 1,1% para el alemán (4,9 millones de pasajeros).