el Banco Santander mantendrá la política de pago de dividendo a pesar de la crisis. Así lo anunció el consejero delegado de la entidad, Alfredo Sáenz, al presentar los resultados del primer semestre del año, que registran una caída del 51%, hasta situarse en 1.704 millones de euros. Sáenz anunció también que el banco ajustará las retribuciones de sus consejeros en la línea de otras grandes empresas. Telefónica informó el miércoles que reducirá las retribuciones de los altos cargos un 20%. Sin embargo, ayer Sáenz evitó cifrar la rebaja que aplicará el Santander.
Información publicada en la página 28 de la sección de Economía de la edición impresa del día 27 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Sáenz además negó que el primer banco español por activos vaya a fusionar su filial Banesto, y también descartó que esta se vaya a vender. El número dos del Santander confió en que la entidad mejore sus resultados tanto al cierre de este año como en el 2013 y el 2014.
Respecto a la morosidad, el Santander ha registrado un «leve» incremento que la sitúa en el 4,11% para el conjunto de grupo, una tasa que Sáenz destacó que evoluciona mejor que la de la competencia. Sin embargo, prevé que siga manteniendo una tendencia al alza por la crisis que persiste con fuerza en España y en Portugal. En este sentido, prevé que tasa en la actividad de negocio española alcance el 6,7% al final de año, en parte por la caída del crédito y no solo por el aumento de impagos.
En cuanto a la caída de los resultados semestrales, la entidad que preside Emilio Botín explicó este descenso por los 2.780 millones que ha destinado a sanear su exposición al riesgo inmobiliario. En un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el banco explicó que de los 1.404 millones de beneficio ordinario obtenido en el segundo trimestre, 1.304 se destinaron a provisiones para la cobertura del riesgo inmobiliario, con lo que el resultado contable registrado fue solo de 100 millones.
IMPOSICIONES LEGALES / La aplicación de las dos reformas aprobadas por el Ejecutivo implican para la entidad unas necesidades adicionales de 8.800 millones brutos, de las que parte se cubren con capital. El banco ya realizó provisiones por importe de 1.800 millones con cargo a las cuentas de 2011. La exposición al sector inmobiliario se redujo en 3.700 millones en seis meses, hasta 28.262 millones y bajó por primera vez el estoc de inmuebles del banco.
Sin el saneamiento extraordinario, el beneficio atribuido ordinario (sin plusvalías) hubiera sido de 3.008 millones, con un descenso del 14%. Por ello, Botín señaló en la nota del banco que los resultados colocan al banco como «uno de los más sólidos y eficientes del mundo».