si algo queda claro en el proceso de saneamiento de la banca española es que la cifra que el ministro de Economía, Luis de Guindos, avanzó poco después de tomar posesión del cargo -50.000 millones- no será verdad ni se ajusta de lejos al coste que va tener la reestructuración para las entidades de crédito. A los 53.000 millones -con que finalmente se han de pagar las provisiones exigidas por el decreto ley de febrero- habrá que sumar al menos otros 40.000, según los pronósticos que realizan las entidades financieras y que negocian con Economía para incluir en las medidas que el Consejo de Ministros debe aprobar mañana.
Dos clientes en los cajeros de una oficina de Caja Madrid, perteneciente a Bankia, ayer. JOSÉ LUIS ROCA
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Previsiblemente la cifra será algo superior y se deriva de la exigencia planteada por el Gobierno de incrementar las provisiones de los créditos sanos del sector inmobiliario desde el 7% que figura en el decreto de febrero a un 30% con los nuevos planes que prepara el ejecutivo.
NUEVO SANEAMIENTO / Según los datos del Banco de España, los créditos y activos relacionados con el sector del ladrillo en poder de las entidades financieras asciende a 320.000 millones, los que 184.000 se consideran tóxicos -morosos, subestándar o activos adjudicados-, la cifra restante son los considerados créditos sanos (136.000 millones). Si un 30% de estos activos deben provisionarse, el sector deberá desembolsar 22.058 millones de euros para cumplir los nuevos requisitos.
Fuentes financieras, además, destacan que la banca ha acordado con Economía una derrama al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) de otros 20.000 millones de euros. Se trata de las aportaciones que los bancos debían hacer a ese fondo de contingencia en los próximos ocho años.
Su destino, en principio es cubrir las pérdidas de los bancos controlados por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) que están o estarán en proceso de subasta: Banco de Valencia, CatalunyaCaixa y es posible, aunque no definitivo, que también cubra el esquema de protección de activos (EPA) de Novagalicia. El precio que paga el sector privado es la contrapartida para que el Estado se haga cargo del saneamiento de Bankia.
El sector espera que mañana se dé a conocer también el modelo definitivo de banco malo al que se trasladarán los activos contaminados, «pero provisionados», destaca una fuente. Parece que no se tratará de varias sociedades, sino una sola de la que tomarán participaciones los bancos que trasladen sus activos.