La banca quiere que el Gobierno pida el rescate a Europa cuanto antes. Alfredo Saénz, consejero delegado del Santander, fue ayer el último banquero en sumarse a este clamor. La ayuda, alegó, lograría que la prima de riesgo se relajase hasta los 200 puntos básicos, la mitad de su nivel actual. «Sería bueno para todos. Para el Tesoro y también para nosotros (los bancos) y nuestra financiación en el mercado», admitió.
Información publicada en la página 27 de la sección de Economía de la edición impresa del día 26 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El banquero, que rechazó referirse a los planes soberanistas catalanes, aseguró que los inversores empiezan a percibir a España como «un país que va avanzando en positivo». No quiso entrar en la polémica sobre si los Presupuestos del 2013 están basados en unas previsiones económicas demasiado optimistas, pero sí coincidió con el Gobierno en que el 2013 será el último año de recesión, si bien la recuperación será «lenta».
El Ejecutivo, precisamente, ha pedido a los bancos sanos que entren en el accionariado del banco malo para que este no afecte a las cuentas públicas. Se da por seguro que aceptarán, pero el banquero aseguró que todavía no lo ha decidido porque no está «bien definido» el proyecto.
MÁS PROVISIONES / La banca sana, de hecho, está preocupada por el descuento con que el banco malo comprará los activos inmobiliarios a las nacionalizadas. Saénz, así, admitió que «no es descartable» que perjudique a las entidades sin necesidades de capital. A los activos, explicó, se les aplicará un descuento de entre el 7% y el 13% respecto al aplicado en el escenario base del informe de Oliver Wyman. Y pese a que las instituciones sólidas no tienen que traspasar sus bienes inmobiliarios al banco malo, es posible que el mercado les exija que devaluen su ladrillo.
En cualquier caso, aseguró que no será un impacto tan fuerte como el de los dos decretos de saneamiento que el Gobierno impuso al sector a comienzos de año. «Sería una cuarta parte», apuntó. Las dos normas han costado al Santander 6.800 millones, con lo que el nuevo esfuerzo podría ascender a unos 1.700 millones. No es un tema menor: el banco ha cubierto el 90% de lo exigido por esas leyes y esa es la principal razón de que su beneficio se haya derrumbado el 66% de enero a septiembre, hasta los 1.804 millones de euros.
Saénz también pidió que la subasta de las nacionalizadas se realice cuanto antes, auguró que la ampliación de capital del Popular será un éxito y previó que no se producirán nacionalizaciones adicionales de bancos en los próximos meses.