El presidente del Banco Popular, Ángel Ron, ha defendido hoy que los activos inmobiliarios que se trasladen al banco malo, que debe crearse como consecuencia de la reforma financiera, incorporen un descuento moderado sobre los precios actuales. "Si penalizamos en exceso el valor y lo hacemos hiperatractivo para el inversor, perjudicamos a todo el mundo. Si lo hacemos muy alto, perjudicamos el interés de los posibles inversores", ha afirmado Ron en una acto celebrado hoy en Esade.
La valoración con la que se trasladen los activos al banco malo es la cuestión clave para que participe el sector privado en la sociedad que debe encargarse de su gestión. El Ministerio de Economía ha pedido a los bancos que teóricamente no necesitarán capital público que tomen parte como inversores privados en esa sociedad. Las entidades financieras se resisten a participar porque temen que la valoración puede ser excesivamente baja, lo que acabaría perjudicando a sus propios activos inmobiliairos. Ron ha dado a estender hoy que el sector está negociando con Economía la condiciones de manera que se abra un camino para su participación en el banco malo.
El presidente del Popular ha asegurado que su entidad no necesitará ayudas públicas y que decidirá si acomete nuevas operaciones corporativas una vez conozca los resultados del informe sobre las necesidades de capital de los bancos españoles elaborado por la consultora Oliver Wyman.
Ron ha recordado que la próxima semana se hará público este test de estrés, aunque, a falta de conocer sus resultados, todo indica que su entidad no requerirá de ayudas públicas y podrá cubrir con fondos propios los posibles requerimientos de recapitalización exigidos.
"Nosotros descartamos cualquier tipo de ayuda pública. Hemos adquirido una entidad --el Banco Pastor-- sin ayudas públicas y vamos a seguir así. Tenemos palancas suficientes para levantar el capital que pueda hacer potencialmente falta, si es que lo hace, que no lo sabemos todavía", ha manifestado.
El presidente del Popular, banco que aparece implicado en una posible fusión con el Banco Mare Nostrum, ratificó ayer la apuesta "por la idnependencia" de la entidad. "Lo que nos interesa es preservar el modelo de negocio y esa independencia, ha dicho.