El Periódico

EXPANSIÓN INTERNACIONAL

Renault desembarca en China con una inversión inicial de 870 millones de euros

El grupo francés inaugura una planta en Wuhan para producir el modelo Kadjar, que también se fabrica en Palencia

Renault desembarca en China con una inversión inicial de 870 millones de euros

TONI FUENTES

ANTONI FUENTES / WUHAN Enviado especial

Lunes, 1 de febrero del 2016 - 10:02 CET

Como si se tratara de un anticipo de la inminente celebración del año nuevo en China, dos dragones tradicionales han dado una bienvenida festiva en la ciudad de Wuhan a los nuevos inversores franceses. El presidente de Renault, Carlos Ghosn, y el de su socio chino Dongfeng, Zhu Yanfeng, levantaban los dos pulgares como muestra del acuerdo que significa el desembarco del grupo francés en el primer mercado mundial del automóvil con una inversión inicial de 870 millones de euros que llegará a 1.200 millones en una segunda fase.

De la línea de montaje situada en la nueva ciudad del centro de China han salido ya las primeras unidades del modelo Kadjar, que hasta ahora se producía en exclusiva para todo el mundo en Palencia. La previsión de la compañía es producir unas 65.000 unidades del todocamino (SUV en sus siglas en inglés) durante este año y llegar probablemente a 150.000 en el 2017 incluyendo un nuevo todoterreno urbano y un modelo eléctrico. Son los primeros pasos de lo que el presidente del grupo Renault, Carlos Ghosn, ha calificado como el objetivo de lograr una “profunda implantación” en China, un mercado “estratégico” para el crecimiento de la multinacional francesa.

NOTICIA POSITIVA TRAS LA CAÍDA EN BOLSA

“No tardaremos mucho tiempo en alcanzar la plena capacidad de producción en China pero es muy importante que el trabajo sea de calidad. Hay muchos otros fabricantes que necesitan China, pero nosotros no dependemos de China. Estamos en una situación de privilegio porque para nosotros es una oportunidad”, ha indicado Ghosn en un encuentro con periodistas. Era la primera gran noticia positiva que explicaba Ghosn después de unos días duros por la caída en bolsa de las acciones de Renault al conocerse que algún modelo había superado ampliamente las pruebas de emisiones de gases del Gobierno francés.

La siguiente fase del proyecto Drac (Dongfeng Renault Automobile Company) prevé la posibilidad de doblar la capacidad de producción hasta 300.000 vehículos al año en función de la respuesta del mercado chino, que será el destino de los coches fabricados en Wuhan. De momento, 2.000 empleados trabajan en la nueva factoría y se espera que lleguen a 3.000 con la implantación de un segundo turno a final de año.

FIEBRE POR LOS SUV

Para lograr ese ascenso en poco tiempo, Renault confía en arañar una cuota del 3,5% en un mercado en el que en el 2015 se vendieron 21,2 millones de turismos y en el que las matriculaciones de los SUV aumentan a un ritmo de más del 50%. “La cuestión no es si llegamos a China tarde o pronto. Hemos ido cuando hemos estado preparados”, ha afirmado Ghosn.

Después del Kadjar, al que se han aplicado algunas adaptaciones para los clientes chinos, se iniciará la producción de un nuevo todocamino de mayor tamaño que no se descarta vender también en Europa y de un coche eléctrico que se comercializará con una marcha china de Dongfeng para poder optar así a las ayudas que dará el Gobierno para impulsar las ventas de estos vehículos. “Nosotros tenemos vehículos eléctricos pero son demasiado caros para el mercado chino”, ha asegurado el presidente de Renault.

El máximo responsable de operaciones del grupo, el ejecutivo español José Vicente de los Mozos, destaca que la fábrica de vehículos número 20 de la compañía "es amplia pero al mismo tiempo compacta y cuenta con el ADN del sistema de producción de la alianza Renault-Nissan". A su juicio, la experiencia previa de Dongfeng con otros fabricantes, entre los que se encuentra Nissan, ha favorecido la construcción de la planta y el inicio de la producción en un tiempo récord de dos años desde la firma del acuerdo para crear una sociedad al 50%.