La rebaja de la prestación de desempleo afectará «solo» al 55% de los nuevos parados. El «solo» lo puso ayer la ministra de Empleo, Fátima Báñez, que destacó que la medida no supondrá ninguna merma económica para «los más necesitados». Ese colectivo que quedará a salvo supone el 45% restante y se beneficiarán del mantenimiento de la cuantía mínima de la prestación de paro.
La ministra Fátima Báñez junto al presidente de la comisión de Empleo del Congreso, José Eugenio Azpiroz. EFE / MONDELO
Información publicada en la página 27 de la sección de Economía de la edición impresa del día 27 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La ministra dejó claro ayer, en una comparecencia en el Congreso, que la decisión de reducir la cuantía de la prestación del 60% de la base reguladora de la cotización del desempleado al 50% a partir del séptimo mes afectará únicamente a los perceptores desde la aplicación de la reforma este mes de julio. Por tanto, el recorte empezará a actuar a partir de diciembre, cuando los parados que han empezado a cobrar este mes pasen a la siguiente fase de la prestación y perciban el 50% en lugar del 60% al que tenían derecho antes.
Asimismo, ha cerrado la puerta a que los parados a los que se les agoten las prestaciones cobren en el futuro la renta activa de inserción, una prestación que aprobó el anterior Ejecutivo para paliar la situación de un número creciente de desempleados sin rentas. Báñez justificó el cambio, por el que los parados que han trabajado con anterioridad no podrán percibir la renta, por la necesidad de dotarla de «racionalidad».
Para los sindicatos, estas reformas son algunos de los motivos para convocar movilizaciones en los próximos meses. Los líderes de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, aprovecharon la primera entrevista con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, mantenida ayer para reiterar las movilizaciones convocadas por una cumbre social tan solo un día antes.
ENCUENTRO CON ANGELA MERKEL / El encuentro, del que La Moncloa no informó de forma oficial, se produjo después de tres cartas en las que Toxo y Méndez pedían diálogo a Rajoy y tras una entrevista mantenida por los líderes sindicales con la cancillera alemana, Angela Merkel, a principios de este mes.