Mariano Rajoy recibió este lunes un apoyo inesperado a la reclamación que viene haciendo al Banco Central Europeo (BCE) desde la semana pasada . El presidente de EEUU, Barack Obama, coincidió con Rajoy en que este organismo debe acudir en ayuda de los países de la zona euro y, en concreto, citó a Italia y España. En la rueda de prensa que ofreció tras la cumbre de la OTAN en Chicago, Obama subrayó la necesidad de que los bancos europeos sean recapitalizados y que los inversores tengan "confianza". A su juicio, las políticas de crecimiento y de rigor fiscal deben ir acompañadas con "una política monetaria que promueva la capacidad de países como Italia y España", países que están aplicando políticas "muy duras".
Rajoy, pocas horas antes, había vuelto a reclamar, como hizo el miércoles pasado, un mensaje claro en favor de la moneda común a los socios europeos y al BCE. El jefe del Ejecutivo pidió a los Veintisiete que éste sea el asunto prioritario en el Consejo Europeo informal que se celebrará este miércoles en Bruselas y se deje de lado un debate a largo plazo como el de los eurobonos, asunto propuesto por el presidente francés, François Hollande, y la Comisión.
En una rueda de prensa ofrecida en un receso de la cumbre de la OTAN de Chicago, el dirigente español ha considerado el apoyo al sector financiero más urgente que el debate de los eurobonos que propone, entre otros, el presidente francés, François Hollande. "Están bien todos los debates --ha dicho el presidente sobre la posibilidad de implantar eurobonos para fortalecer al sector financiero español--, pero lo más importante hoy es tomar decisiones sobre temas concretos que puedan entrar en vigor en 24 horas".
Mariano Rajoy considera que la estabilidad financiera y la sostenibilidad de la deuda son instrumentos fundamentales junto al control del déficit para el crecimiento de la economía. El presidente español sigue convencido de la necesidad de un férreo control del déficit público, así como de afrontar las reformas estructurales puestas en marcha en España. En su opinión, esa defensa de la reducción del déficit no es contradictoria con la apuesta por el crecimiento, ya que el objetivo es crecer y crear empleo, mientras que la reducción de los desequilibrios presupuestarios, la adopción de reformas estructurales y la estabilidad financiera son instrumentos para conseguir dichos objetivos.