Las protestas contra los recortes públicos han vuelto este domingo Barcelona y otras 56 ciudades españolas. En la capital catalana, unas 20.000 personas han participado en la marcha, según los organizadores, que ha empezado con unos 45 minutos de retraso a causa de las dificultades de movilidad que han originado la huelga del metro y las calles cortadas por el triatlón.
La asistencia hoy en Barcelona ha transcurrido en un ambiente festivo y ha contado con la presencia de numerosas familias. Mucho menor en número de asistentes que otras marchas que han transcurrido por la ciudad, los organizadores han decidido acabar el recorrido al final de la Via Laietana en lugar de en el Pla del Palau previsto inicialmente.
Las movilizaciones estaban convocadas por los sindicatos (CCOO, UGT, USO) y el resto de organizaciones que forman la Cumbre Social se enmarcan en la jornada internacional por el trabajo digno y tenían como objetivo mostrar el rechazo a unos Presupuestos Generales del Estado considerados como "antisociales". Son un paso más en un calendario de protestas que puede culminar con una nueva huelga general en noviembre.
En la cabecera de la manifestación y con la insignia 'No quiero irme', una decena de jóvenes cargados con unas simbólicas maletas de ruedas han clamado contra la falta de empleo y oportunidades laborales para el colectivo, que en ocasiones se ve obligado a marcharse del país para poderse ganar la vida.
Al inicio de la marcha en Barcelona, Joan Carles Gallego, secretario general de CCOO en Catalunya, ha declarado que la convocatoria electoral catalana del 25-N no influirá para nada en la huelga general que los sindicatos tienen previsto convocar de aquí a unos días ya que no supone ningún problema hacerla antes de los comicios.
Josep Maria Àlvarez, secretario general de UGT en Catalunya, ha declarado por su parte que las elecciones catalanas "son una gran oportunidad para que los partidos expliquen sus propuestas en temas esenciales como sanidad, educación y servicios sociales porque el 25-N no es un referendo".
Tras la marcha de Barcelona, los líderes sindicales han hecho una llamada para convocar una huelga general a nivel europeo en protesta por los recortes que se están llevando a cabo en los países de Europa, sobre todo en los de la zona sur. En este sentido, han pedido que los centros de trabajo y las asociaciones de vecinos abran un debate sobre la convocatoria de huelga europea, que se debería llevar a cabo probablemente el próximo noviembre. Las propuestas de los trabajadores y las vecinales deberían llegar a los sindicatos antes del 17 de octubre, fecha en la que las organizaciones sindicales de Europa mantendrán una cumbre.