El FMI considera que el sistema financiero aún no es seguro

El organismo destaca en un informe que las medidas para evitar una nueva crisis están por llegar

Martes, 25 de septiembre - 17:50h.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que el sistema financiero aún no es seguro. Cinco años después de que los excesos de las entidades financieras y la ceguera de los reguladores abocaran a medio mundo a la crisis, las medidas necesarias para prevenir un nuevo descalabro están todavía por llegar. Así lo afirma un estudio publicado este martes por el FMI. Sus analistas creen que las reformas anunciadas para crear un sistema financiero más seguro y transparente, sin tanta adicción al riesgo y menos basado en el endeudamiento, andan rezagadas o son insuficientes.

“Aunque las intenciones políticas son claras y positivas, las reformas tienen todavía que generar estructuras financieras más seguras”, asegura el documento, presentado hoy en Washington. En parte lo achaca a la distracción de “algunas economías y regiones”, más preocupadas en apagar los fuegos de la crisis con medidas de urgencia que en poner los cimientos para que no vuelva a repetirse. “En muchos casos, el sistema sigue siendo vulnerable, demasiado complejo y con sus actividades excesivamente concentradas en las grandes instituciones”.

El trabajo de los reguladores se ha centrado fundamentalmente en el sector bancario, el origen de la crisis, inciciada en EEUU con las hipotecas de alto riesgo, concedidas primero a clientes insolventes y más tarde titulizadas para venderlas como productos de inversión. Un negocio que dejaba a su paso suculentas comisiones pero que no tardó en contaminar a todo el sistema financiero una vez que se demostró que esos títulos no eran más que basura.

Camino por recorrer

El FMI señala que durante estos años se han adoptado medidas para aumentar las reservas de capital de los bancos, restringir en el caso de EEUU sus operaciones especultivas o dar un mínimo de transparencia al mercado de derivados. Pero también señala que algunas reformas tienen que ser refinadas y queda todavía mucho camino por recorrer a la hora de implementarlas. “Todavía no observamos el impacto de las reformas. Su implementación va rezagada y la crisis continúa”, sostiene Laura Kodres, una de las analistas jefe del FMI.

Ante la lentitud de los reguladores, el estudio advierte que se están desarrollando productos financieros innovadores para circunvalar la regulación en marcha. Y también asegura que la nuevas reglas bancarias podrían provocar que algunas actividades se trasladen al sector financiero no bancario, una barra libre adonde no llega la legislación aplicada a los bancos. Además, serán los grandes grupos financieros los que posiblemente saldrán reforzados del ímpetu regulador, ya que son los que más recursos tienen para afrontar los costes de reformas financieras como la aprobada por la Administración Obama.

El resultado se antoja contraproducente, ya que una de las aspiraciones iniciales de los reguladores 'nunca cumplida' fue tratar de reducir el tamaño de los grandes bancos, tan grandes que su quiebra comportaría riesgos sistémicos para todo el sistema financiero, obligando al Estado de turno a rescatarlos con dinero público.