El fundador de Nueva Rumasa, José María Ruiz-Mateos, no ha viajado este jueves a Palma de Mallorca para comparecer ante la jueza como imputado por un presunto delito de estafa, debido a que "su salud se ha deteriorado" tras estar detenido durante más de trece horas en la Comisaría de Policía de Pozuelo de Alarcón (Madrid). El portavoz de la familia, Ignacio Fernández Candela, ha confirmado que el empresario sigue en Madrid y que no está hospitalizado, aunque "tendrá que ir al médico forense para que se vea que su salud está perjudicada por lo que sucedió ayer".
Ruiz-Mateos fue puesto en libertad, según el portavoz, a la una de esta madrugada, y su intención "era levantarse a las seis" para viajar a Palma, pero el jueves por la mañana "estaba muy mal" tras la "pesadilla de ayer". El empresario estaba citado como imputado por un delito de estafa en una operación de compraventa de un hotel en Baleares. En los juzgados de Palma aún no habían recibido ninguna comunicación sobre su incomparecencia, por lo que se ha mantenido su citación ante la juez, que estaba prevista para las 12.00 horas de este jueves, según fuentes judiciales.
Sobre las 15.00 horas, un equipo del Summa (Servicio de Urgencia Médica de Madrid) ha acudido al domicilio de José María Ruiz-Mateos, al que han atendido y dado el alta en el mismo lugar "porque su patología no reviste gravedad", según han confirmado a Efe fuentes del Servicio de Urgencia. Ignacio Fernández ha explicado que la familia ha llamado a los servicios de emergencia por "la extrema debilidad" del empresario. Según el portavoz, Ruiz-Mateos sufre falta de coordinación al hablar y tiene las piernas y los pies amoratados, ya que sus problemas de circulación se agravaron ayer al "verse obligado a pasar trece horas sentado en una silla, sin poder acostarse".