FUERON RECIBIDOS POR FAMILIARES Y CIENTOS DE PERSONAS

Los 10 mineros asturianos dejan su encierro tras 18 días dentro de los pozos

Los encerrados salieron ante la "postura inmovilista" del Gobierno que ha "enquistado el conflicto", según los sindicatos

Viernes, 3 de agosto - 10:49h.
EFE / Mieres / Langreo -

Los diez mineros encerrados en los pozos Candín y Nicolasa para exigir el mantenimiento de las ayudas al carbón salieron ayer al exterior tras pasar 18 días dentro de estas explotaciones de la empresa estatal Hunosa. Pocos minutos después de las 18.00 horas subió la jaula con los tres trabajadores del Monsacro y los tres del Nicolasa que mantenían esta protesta desde el pasado 16 de julio en el interior de este último pozo, situado en la cuenca del Caudal.

Desde esa fecha estaban también encerrados otros cuatro mineros en el pozo Candín, en la cuenca del Nalón, que también abandonaron su encierro pasadas las 20.30 horas. Con gafas de sol para aclimatar sus ojos a la luz del día, los mineros fueron recibidos por familiares y cientos de personas, entre aplausos y el ruido de voladores, en las explanadas de los pozos mineros.

Hoy está previsto que se retome la actividad en estos pozos de Hunosa, según el delegado del sindicato minero SOMA-FITAG-UGT en el Nicolasa, Roberto Ordóñez, tras destacar el valor demostrado por los compañeros que salieron del encierro.Tras recordar que la minería lleva casi 70 días de conflicto, el sindicalista advirtió de que, aunque se ponía fin al encierro y se retomaba la actividad en las cuencas asturianas, eso "no supone una derrota, sino un punto y seguido".

"Esto no acaba"

Uno de los mineros encerrados en el Nicolasa agradeció también en nombre de los seis el apoyo que habían recibido de la gente y, especialmente, de sus familias y del sindicato. "Esto no acaba; hay que tirar para adelante. Lo que toca ahora es luchar todos y todos unidos", señaló antes de que todos los congregados junto a la boca del pozo cantasen el himno de Santa Bárbara, la patrona de los mineros.

Entre los asistentes estaba también el secretario general del SOMA-FITAG-UGT, José Ángel Fernández Villa, para quien los mineros que salieron son "un referente del movimiento obrero" porque se mantuvieron 18 días encerrados a cientos de metros de profundidad para defender los intereses de los mineros y de las cuencas mineras. Fernández Villa hizo también un llamamiento a la izquierda social y política "a la que pidió unidad para hacer frente a las políticas actuales de la derecha".

Conflicto “enquistado”

Los mineros que ayer abandonaron su protesta habían dado el relevo a otros tantos que permanecieron durante 50 días en el interior de estos dos pozos. La decisión de acabar con estos encierros fue adoptada después de que la Comisión Ejecutiva del SOMA-FITAG-UGT y los delegados de la federación en ambos pozos explicasen a los encerrados que el Gobierno mantiene una "postura inmovilista” que ha "enquistado el conflicto".

Para este sindicato, el Gobierno mantiene una posición de "desgaste de la clase obrera" y está intentando llevar al límite a los trabajadores del sector que lleva dos meses de huelga. El SOMA-FITAG-UGT anunció que va a diseñar "una nueva estrategia que permita a los trabajadores y a sus familias una solución sostenible en el tiempo, sin renunciar a un acuerdo satisfactorio del conflicto" que garantice el empleo y el futuro de las explotaciones y de las comarcas mineras.