La vicepresidenta y ministra de Economía del último Gobierno de Zapatero, Elena Salgado, destacó ante la Comisión de Economía del Congreso que todas las decisiones que tomó tenían como objetivo «que España no tuviera que ser rescatada. Y así ocurrió mientras yo estuve en el Ministerio de Economía». En su intervención en la sesión sobre la reestructuración del sistema financiero español y la crisis de Bankia, la exvicepresidenta lanzó un claro mensaje de desaprobación al curso de los acontecimiento económicos que se han producido durante el mandato del actual ministro de Economía, Luis de Guindos.
Expuso que el Gobierno en el que tomó parte se decidió por una actuación gradual para llevar a cabo la reestructuración del sector financiero español porque en ese momento se consideró la mejor opción. Durante su exposición ante los miembros de la comisión planteó que se tomaron las decisiones «que correspondía tomar» en ese momento económico, «ya que cuando se gobierna hay que decidir en función de los datos disponibles».
En este mismo sentido defendió que todas las decisiones se tomaron pensando que el coste debía ser «mínimo» para el contribuyente y que había que evitar resoluciones «desordenadas» que podrían haber producido «contagio, pérdida de confianza y más restricciones» de crédito.
RESISTENCIA RAZONABLE / Salgado comenzó su intervención asegurando que el sistema financiero resistió «razonablemente bien» la primera oleada de la crisis porque contaba con un régimen de supervisión más «prudente» que otros países y porque las entidades no habían participado en productos más complejos. A pesar de la resistencia inicial, el sistema no fue «inmune» a una crisis, que supuso desde el principio un endurecimiento del acceso a los mercados y de la liquidez, así como un deterioro de los activos, sobre todo los relacionados con el sector inmobiliario.
Para preservar la estabilidad financiera, el Gobierno de Zapatero empezó a tomar las medidas que correspondían a las circunstancias de cada momento, por lo que empezó por elevar el nivel de cobertura del Fondo de Garantía de Depósitos cuando aparecieron las primeras dudas sobre los mismos.
De la misma forma, creó el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y diseñó un programa de compra de activos y de avales cuando comenzaron las dificultades de liquidez. A partir de abril de 2009, cuando ya desempeñaba la vicepresidencia económica, empezó a detectarse que algunas entidades podrían ver comprometida su viabilidad en los meses siguientes y cierto riesgo sistémico. En esas circunstancias, y para evitar resoluciones desordenadas de alguna entidad y la pérdida de confianza, se diseñó una estrategia de reforma que favoreciera la reestructuración ordenada del sistema. Esta estrategia, según Salgado, siguió «al pie de la letra» el principio incluido en la proposición no de ley aprobada por el Congreso.
DÉFICIT / Salgado defendió la actuación del Banco de España en todo ese proceso y culpó a las comunidades autónomas de ser las principales causantes del déficit español. Aseguró que advirtió al actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de esta desviación, aunque nunca llegó a darle un número. «Rajoy tenía más datos que yo, puesto que la mayoría de las comunidades autónomas son del PP».