REACCIONES A las manifestaciones

Los sindicatos buscan más apoyo social para las nuevas protestas

Las centrales mantendrán su unidad histórica tras el éxito del 19-J

Una cumbre de entidades decidirá en julio el calendario de las movilizaciones

Sábado, 21 de julio - 00:00h.

Después de las multitudinarias manifestaciones del jueves, los sindicatos viven en una dulce nube aunque con los pies en el suelo. En las movilizaciones del 19-J constataron que la estrategia de buscar una unidad sindical histórica permitió superar sus expectativas de convocatoria ciudadana, pero también son conscientes de que el enrocamiento del Gobierno les obliga a seguir un camino de movilizaciones de desgaste con una base social amplia.

El día después de las masivas manifestaciones de centenares de miles de ciudadanos en 80 ciudades españolas, el secretario general de la UGT, Cándido Méndez, reconoció que las movilizaciones «han superado las expectativas» y que «en algunas ciudades no se recuerdan precedentes de una asistencia tan multitudinaria». CCOO destacó las imágenes de «calles desbordadas» y el «clamor contra los recortes aprobados por el Gobierno».

Méndez interpretó la subida del diferencial entre el interés de deuda española y la alemana hasta un nuevo récord de 610 puntos básicos como una demostración de que «la política de recortes incrementa el sufrimiento de la población pero no frena la prima de riesgo».

AVAL SOCIAL / Con el aval de que los duros recortes aprobados no mejoran la confianza internacional en las finanzas de España y de la respuesta ciudadana en contra del hachazo, CCOO y UGT han diseñado una hoja de ruta en la que quieren mantener la unidad sindical histórica lograda con USO, CGT y los representantes de varios colectivos de empleados públicos.

Uno de ellos, la Unión Federal de Policía, subrayó que es momento de unidad sindical después de mostrarse «orgullosos» por una respuesta ciudadana que no esperaban.

Las 55 entidades y organizaciones sindicales, vecinales y sociales que forman parte de la misma y las que se puedan adherir en los próximos días decidirán el calendario de movilizaciones que se pondrá en marcha en agosto con un goteo de protestas de varios colectivos afectados por las medidas de recorte del gasto público, una manifestación central en Madrid en septiembre, la posibilidad de llevar a cabo una consulta popular sobre el tijeretazo organizada por los sindicatos y, finalmente, una huelga general.

Los sindicatos vascos han convocado por su cuenta un paro en la comunidad para el 26 de septiembre. Esa fecha no suena mal a algunos dirigentes de los dos sindicatos más representativos, que destacan el simbolismo que tendría la protesta al producirse «casi dos años después del paro general del 29 de septiembre del 2010» contra los ajustes de José Luis Rodríguez Zapatero.