NUEVOS PROYECTOS DE UNA COMPAÑÍA INDUSTRIAL CATALANA

La Seda negocia la venta de un 25% de su división química

La entrada de un socio permitiría invertir 150 millones en una planta en Portugal

La empresa prevé más reestructuraciones para ahorrar 12 millones al año

Viernes, 4 de mayo - 00:00h.

Cuando la crisis aprieta, es el momento de rearmarse para ser más competitivos. Con esta filosofía, el grupo industrial de La Seda de Barcelona ha puesto en marcha una operación para vender el 25% de las participaciones de la división química a un nuevo socio internacional. Con este salto hacia delante y una ampliación de capital aprobada ayer, La Seda pretende superar unas pérdidas de 49,5 millones en el 2011 e iniciar un proyecto para invertir unos 150 millones en una fábrica nueva de plástico para envases de productos alimentarios (PET) en Portugal.

Carlos Moreira, presidente de La Seda y máximo directivo del principal accionista -la portuguesa BA Vidro-, indicó ayer, al finalizar una junta de accionistas, que se han fijado un plazo de 12 meses para negociar la incorporación del nuevo socio entre una lista de unos 10 grupos químicos internacionales de fuera de Europa. Una condición indispensable es que los nuevos accionistas sean productores de un producto químico (paraxileno) que se utiliza como materia prima en la cadena de elaboración del PET.

La nueva factoría de PET que proyecta La Seda se ubicaría en la localidad portuguesa de Sines, el mismo emplazamiento en el que el grupo catalán redujo su participación en otra planta que produce la materia prima del plástico al vender el 59% para conseguir una inyección de capital de 97 millones en el 2010. El plan diseñado ahora por Moreira, que tomó las riendas de La Seda en octubre del 2010, prevé utilizar la materia prima de la planta ya existente en Sines para producir PET para envases en las nuevas instalaciones, lo que «supondrá una gran reducción de costes y una mejora de competitividad».

SEGREGACIÓN DE EL PRAT / La compañía está dando los primeros pasos para despejar el camino hacia la venta mediante una reordenación de su estructura societaria. Ha dividido el grupo en dos divisiones, la química y la de envases. Los activos de la histórica fábrica de El Prat, integrados ahora en el hólding, han sido segregados a la filial química (Artenius).

La entrada del nuevo socio se llevará a cabo mediante una ampliación de capital adicional a la que se puso en marcha ayer formalmente tras su aprobación por la junta de accionistas por un valor de 40 millones. La firma destinará ese importe a nuevos proyectos en la división de envases con más capacidad de producción e innovaciones para extender el PET a nuevos productos como el vino y los zumos. En esta división, La Seda está construyendo una fábrica de envases en Polonia para cubrir los mercados del Este, especialmente Rusia y Ucrania.

El máximo directivo de La Seda mostró su confianza en que los accionistas de referencia suscriban la ampliación de capital a pesar de las dificultades económicas y del desplome del 80% en el valor de las acciones sufrido desde el verano del año pasado. Los títulos de La Seda sumaron ayer una caída del 5,26% que dejó el precio en 1,8 céntimos.

El presidente mantiene sus previsiones de entrar en beneficio el año que viene después de reducir sus pérdidas de 85,4 millones en el 2010 a 49,5 millones en el 2011. Para conseguirlo, la firma aplicará un plan para reducir sus costes en 12 millones cada ejercicio que incluirá una reestructuración en el negocio de los envases. Moreira reconoció que la indemnización que reclaman al antiguo presidente Rafael Español ayudaría a sanear las cuentas.