El panorama financiero no se aclara y eso repercute en la deuda pública española. La prima de riesgo ha vuelto a situarse en niveles de 430 puntos básicos con respecto a los títulos alemanes al mismo plazo, que son la referencia para los inversores.
Más que la pérdida de confianza en España, el incremento del diferencial tiene que ver con la fuga del dinero hacia los bonos de la primera economía europea. La rentabilidad de esos títulos ha caído hasta niveles históricamente bajos del 1,54% debido al incremento de la demanda --los intereses discurren en sentido opuesto a los precios--.
La rentabiidad del bono español se mueve en torno al 5,85%, lo que significa que en el mercado secundario estos títulos retribuyen con un interés que casi cuadruplica al del título alemán. La prima de riesgo comenzó 415 puntos, pero a medida que ha avanzado la jornada aha ido escalando y ha llegado hasta 432.