El constructor PSA Peugeot Citroën anunció ayer un drástico plan de recortes que implica el cierre de una de sus fábricas más emblemáticas y la supresión de 8.000 empleos en Francia. Tal como temían los sindicatos, la dirección confirmó para el 2014 el fin de la producción en Aulnay, en las afueras de París, que emplea a 3.000 trabajadores. Se trata de la primera planta de la industria automovilística que cierra en los últimos 20 años.
Información publicada en la página 27 de la sección de Economía de la edición impresa del día 13 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La noticia fue recibida con consternación por el Gobierno. El presidente, François Hollande, expresó su «viva preocupación» y el ministro de Regeneración productiva, Arnaud Montebourg se mostró indignado. «No aceptamos el plan y pedimos a Peugeot que lo justifique», clamó.
La empresa aduce una pérdida de 700 millones de euros en el primer semestre del 2012 y las perspectivas no son mejores. Según sus cálculos, el mercado europeo -su principal cliente- retrocederá un 8% este año y la empresa verá reducidas sus ventas un 10%. El pasado mes de noviembre ya anunció un plan de supresión de puestos en Europa, que según los sindicatos supondrá la destrucción en total de 9.000 empleos.
Consultado por este diario, un portavoz de Peugeot Citroën aseguró que el plan «no afecta» a las fábricas del constructor en España. Según dijo la misma fuente, «se mantienen» los proyectos para las plantas de montaje de Vigo y de Madrid, en las que está previsto que ensamblen nuevos modelos de la marca.