Pese a que unos ganan y otros pierden-como siempre-, la industria de la inversión en estos tiempos de crisis no pasa por su mejor momento. En el caso de los fondos de inversión colectiva, la caída de patrimonio y partícipes es notable. Esta industria que llegó a tener más de ocho millones de partícipes cuando la liquidez rebosaba en los mercados, apenas si cuenta ahora con cinco millones: 4,8 millones en junio, para ser exactos. Las gestoras se afanan en buscar alternativas para retener a los clientes y el negocio. Y una de ellas es definir fondos de inversión perfilados según el nivel de riesgo de los clientes potenciales. Se denomina así: fondos perfilados, y según la patronal del sector, Inverco, el 6% del patrimonio de los fondos está invertido en este producto: 7.886 millones sobre un total de 129.567 y 246.000 partícipes sobre un total de 4,8 millones.
Información publicada en la página 26 de la sección de Economía de la edición impresa del día 19 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Este tipo de fondos no sacrifican la rentabilidad a cambio de la seguridad, pero se adapta al riesgo de quien los contrata», comenta Ángel Martínez Aldama, director general de Inverco, para distinguirlos de los fondos garantizados, que como se sabe cubren el capital, pero no aseguran la rentabilidad, normalmente. Los garantizados representan en estos momentos el 40% de la industria.
Los perfilados son fondos de fondos cuya cartera de activos tienen como objetivo encontrar el producto adecuado para cada inversor. Las combinaciones posibles dan como resultado tres perfiles diferentes: conservador, moderado y dinámico, según el lenguaje que utiliza Inverco. «Como es lógico, el 61% del patrimonio invertido en perfilados pertenece a inversores conservadores», comenta Aldama. Pese a ello, hay clientes que no desprecian el rendimiento, ya que el 30% del patrimonio corresponde al perfil moderado, y el 9% al dinámico.
Los clientes que solicitan este perfil, sin embargo, ponen en riesgo un cantidad de dinero menor: 13.770 euros de media, frente a los más de 25.000 euros, como mínimo, de los otros dos perfiles. En los tres casos, el mayor número de inversores corresponde a los minoristas frente a los institucionales. «Los inversores minoristas acaparan el 82% del patrimonio de la industria de inversión en España», explica Aldama.
Según Inverco, las características de estos inversores pueden definirse en unos pocos rasgos: es un hombre de entre 40 y 60 años y que dispone de un volumen de inversión de 20.000 euros. En un porcentaje abrumador (98%) es de nacionalidad española. El 2% restante son inversores extranjeros, pero en su gran mayoría se agrupan en el perfil más arriesgado.