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Todos los manuales dedicados al primer año de los recién nacidos ponen especial énfasis en el momento más esperado: la transición desde el gateo, tenerse en pie y dar los primeros pasos. La tradición dice que este último capítulo no se completa hasta que el infante da tres pasos sin sujetarse. Olvidar estos principios a la hora de analizar si la ayuda que ha dado o prometido la Unión Europea a España para que sanee su banca, con todos los matices que se quiera, lleva a los operadores bursátiles a no pocos ejercicios de temple.
Información publicada en la página 28 de la sección de Economía de la edición impresa del día 11 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Ayer debieron atender mejor aquel aviso de los pediatras: «No existe ninguna relación entre la inteligencia de las personas y su edad de inicio en la bipedestación, porque obligarle a andar no servirá de nada». Los llamados mercados, o sea, los prestamistas, quieren que el mecanismo europeo de financiación a países/bancos con problemas eche a andar cuanto antes. Y la criatura sigue trastabillando: ayer pusieron obstáculos el tribunal constitucional alemán, partidario del clásico pasito a pasito a la hora de dar la venia a que el país aporte dinero a esos fondos europeos; y Finlandia, que sigue exigiendo a España que se ponga más recta antes de empezar a caminar. Otros analistas proponían una visión más optimista para sus propios intereses: desde junio el Ibex ha remontado un 20% en sus máximos, y ha perdido solo un 8,5% en la corrección. El truco es considerar solo el último pasito, porque veníamos de gatear en retroceso del 20% entre enero y mayo.
En la sesión de ayer, el Ibex 35 había llegado a subir un 1,8%, pero al final el recuento se quedó en un incremento de 38,60 puntos, el 0,58%, hasta los 6.726,90 puntos.