La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha advertido al Banco Central Europeo (BCE) de que recortar los salarios en un intento por impulsar la competitividad y reducir el desempleo puede tener «el efecto contrario» y dañar el crecimiento económico, ya que reduce el consumo doméstico.
Esta advertencia de la OIT se produce después de que el BCE pidiera en la edición de agosto de su boletín mensual más flexibilidad en los procesos de fijación de salarios, como rebajar los sueldos mínimos, que debe ir acompañada por medidas que fortalezcan la competitividad.
Los expertos de la organización inciden en que el descenso de los salarios tiende a llevar a un incremento en las exportaciones, pero también hunde el consumo doméstico, lo que afecta al crecimiento. Por ello, creen que, dado el actual nivel de la incertidumbre económica, tampoco está claro si un recorte de los salarios generará suficientes incentivos para aumentar la inversión.
Por su parte, el comisario de Empleo, László Andor, ha pedido hoy «inversiones y no recortes sin fin» para luchar contra el desempleo en los países periféricos, con España (24,8%) y Grecia (22,5%) con los índices de paro más altos de la Unión Europea. «Los mantras desde el pedestal parecen inmunes a la crisis de empleo en el mundo real. La fuerza de trabajo en los países periféricos necesita inversiones, no recortes sin fin», escribió el comisario en su cuenta de Twitter.