Renault ha realizado un pedido a la factoría de Nissan en Barcelona para que produzca 3.500 furgonetas del modelo Trafic en los próximos meses. Para asumir este volumen de producción concentrado en poco tiempo, la dirección de Nissan Motor Ibérica negocia con el comité de empresa una fórmula para incrementar la capacidad de fabricación mediante la aplicación de la flexibilidad de jornada.
Información publicada en la página 29 de la sección de Economía de la edición impresa del día 23 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El nuevo pedido permitirá probablemente alcanzar o superar su previsión inicial de producción anual de 140.000 vehículos y ganar puntos de cara a nuevas adjudicaciones de modelos por parte de la alianza formada por Renault y Nissan, según destacaron fuentes sindicales.
De momento, el grupo anunciará hoy la adjudicación de la versión eléctrica de la furgoneta NV200 -aprovechando que el modelo convencional ya se ensambla en Barcelona-, así como de un nuevo pick up ya previsto.
Los sindicatos confían en que Nissan convierta a la Zona Franca en un centro de producción en su estrategia para el vehículo eléctrico con la adjudicación también de motores y componentes. Oficialmente, la empresa ha mantenido el suspense.
Para conseguir el objetivo de producir más furgonetas del modelo Trafic -un vehículo compartido con Nissan y Opel-, la compañía planteó trabajar una semana en agosto, algunos sábados y la posibilidad de alargar una hora la jornada durante algunos días. Los sindicatos con presencia en el comité han rechazado el traslado obligatorio de una semana de vacaciones fuera de agosto, y han planteado que sea voluntario, una fórmula similar a la acordada en Seat para hacer frente a la producción del Audi Q3 en la primera semana de agosto en la planta de Martorell. En el caso de Nissan, la semana operativa sería la última de agosto.
Para Pedro Ayllón, responsable de Sigen-USOC -el primer sindicato en el comité-, la consecución de un acuerdo puede mejorar la imagen de la fábrica para conseguir «la adjudicación de un modelo adicional para dar más tranquilidad en el futuro». El incremento de la flexibilidad ya cuenta con algunos precedentes en la factoría y se haría «a cambio de una compensación económica por desplazar las vacaciones», según destacó Raúl López, de CCOO.