La falta de luz al final del túnel está dificultando al presidente de la Generalitat, Artur Mas, justificar tanto recorte. En un almuerzo con empresarios, el jefe del Govern ha emplazado a la Unión Europea a acelerar los planes de crecimiento económico y dejar de "ahogar" a los países para que la ciudadanía pueda entender que los ajustes tienen sentido. También ha reclamado a las instituciones europeas que den "señales claras" de que las finanzas españolas no serán intervenidas.
Artur Mas (segundo por la derecha), acude con parte de su Gabinete al pleno de Consell Assessor per al Desenvolupament Sostenible de Catalunya. JORDI BEDMAR
En los últimos días, el president ha conjugado su defensa de la política de austeridad que lleva a cabo su Gabinete con la exigencia de acompasar los recortes con medidas de estímulo económico que permitan otear un horizonte de mejora a corto y medio plazo. Para dejar claro que ha hecho los deberes, Mas ha exhibido una vez más su hoja de servicios a la doctrina de la estabilidad presupuestaria: "Estamos subiendo impuestos, estamos subiendo tasas, estamos bajando salarios a los funcionarios, estamos apoyando las reformas del Gobierno español. Pero si solo se quiere ahogar, no conseguiremos nada", ha afirmado.
Mas ha recordado que Alemania estaba "al borde del colapso" hace solo 10 años y ahora lidera la UE, y que los países nórdicos iniciaron la senda de las reformas en los años 90, por lo que ahora capean mejor el temporal. Pero ha insistido en que, en la situación actual, es necesario un mensaje claro desde Europa. "Si no se protege el euro de verdad y se da una señal clara de que los países no caerán, nuestra parte de los deberes se quedará coja", ha concluido.