Un total de 630 trabajadores de Panrico, de los que 454 trabajan en la planta de Santa Perpètua de Mogoda (Vallès Occidental), acuden este martes a las urnas para aceptar o rechazar la propuesta de mediación realizada por la Generalitat para intentar evitar el cierre de la fábrica.
Pese a que la sección sindical de CCOO, con mayoría en Santa Perpètua, ha rechazado la propuesta y ha anunciado una huelga indefinida a partir del jueves 23 de febrero, la empresa que comercializa los donuts mantiene el referendo, en el que el voto es personal y secreto, como lo solicitó la Generalitat.
En un comunicado, Panrico ha planteado la consulta como una oportunidad “ante el riesgo de cierre de la empresa, con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo en una situación de especial crisis económica y social y del mercado de trabajo del país". El proceso de votación, según la compañía, se hará "sin coacciones", estará "legalmente comunicado y supervisado" y será "vinculante".
Sin embargo, los afiliados de Comisiones Obreras no aceptarán como vinculante el resultado del referendo. El sindicato, con mayoría en la planta de Santa Perpètua, ha rechazado la propuesta de la Generalitat para el futuro de la fábrica por agresiva y desequilibrada, y ha acusado a la Generalitat de actuar como "mero transmisor" de lo que dicta la empresa.
La posición de CCOO sobre la propuesta de mediación de la Generalitat es especialmente relevante, ya que es la central sindical con más apoyos entre los trabajadores en la fábrica de Santa Perpètua, mientras que UGT, que controla el comité intercentros del grupo en Catalunya, está a favor de celebrar el referendo.
Si los trabajadores avalan la propuesta de la Generalitat, que contempla el compromiso de Panrico de mantener la actividad de Santa Perpètua durante cuatro años a cambio de una rebaja salarial de entorno del 15%, la empresa se quedaría en Catalunya, mientras que optaría por cerrar la planta si el plan no prospera.
La propuesta incluye el compromiso de la compañía de efectuar una inversión de 3,5 millones de euros en indemnizaciones y realizar 35 prejubilaciones, a cambio de la rebaja salarial.
La empresa amenaza con cerrar la planta alegando que los costes laborales son un 40% más altos los de las otras factorías del grupo en España.
24/05/2012 Economía
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