Desde marzo pasado, la tasa de desempleo juvenil en España traspasó la frontera del 50% y llegó al 52,01%, una cifra calificada de «catastrófica» por expertos e instituciones internacionales. Desde el inicio de la crisis, las tímidas medidas de apoyo laboral a los menores de 25 años han quedado desbordadas por la escalada del paro. La gravedad del problema ha llevado a las patronales y a los sindicatos a incluir en las recomendaciones de un informe sobre el paro juvenil del Consell de Treball Econòmic i Social de Catalunya (Ctesc) la negociación con el Gobierno de nuevas modalidades de contratación ante el fracaso de los contratos diseñados específicamente para los jóvenes.
Información publicada en la página 25 de la sección de Economía de la edición impresa del día 04 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Según el estudio, «se tendría que modificar el sistema de contratación» dirigido a los jóvenes mediante «la concertación entre los agentes sociales y la Administración ya que el actual no se utiliza porque no resulta atractivo para las empresas ni para los trabajadores».
Esta es una de las 23 recomendaciones consensuadas entre los sindicatos y los empresarios en este organismo. Este acuerdo es lo que da valor a la peticiones, destaca la ponente del estudio y dirigente de la UGT de Catalunya, Laura Pelay. A su juicio, la recomendación referida a la necesidad de reformular las modalidades de contratación sigue siendo válida a pesar de la reforma laboral.
Entre enero y abril, los contratos firmados con trabajadores menores de 25 años descendieron un 15% en toda España al pasar de 810.860 en el periodo de enero a abril del 2011 a 681.640 en los mismos meses de este año. La caída fue incluso mucho más acusada en el caso de los empleos de prácticas y formación, destinados casi en su totalidad a jóvenes, con un desplome del 26%.
Estos retrocesos se produjeron pese a que la reforma laboral entró en vigor en febrero. Entre las novedades, la norma incorporó una nueva modalidad que permite a los emprendedores contratar a empleados sin tener que pagar indemnización por despido en el primer año. Ese contrato ha dividido a los sindicatos y los empresarios con posiciones en contra y matizadamente a favor e incluso ha sembrado dudas en la Comisión Europea, que ha advertido del riesgo de «fragmentación» del mercado laboral. El Ctesc también propone establecer «un nuevo marco de incentivos para fomentar la contratación estable» en el colectivo de jóvenes, entre otras medidas.