Los expertos en moda han aconsejado a las empresas textiles catalanas que ofrezcan exportaciones a la carta como mecanismo para impulsar sus ventas en el extranjero. La mejora de la competitividad del sector, que agrupa a 1.750 compañías con una facturación de 12.700 millones de euros en Catalunya, pasa por adaptar las colecciones y los precios a los gustos de los consumidores en cada área geográfica, según las conclusiones de la jornada organizada por el Centro Tecnológico Fitex, el Clúster Textil y la agencia de la Generalitat Acc1ó.
Un estudio de Fitex recomienda a las empresas a competir con una estrategia adaptada a tres tipologías de mercados. Los considerados low cost como España, en los que el consumidor da más importancia al precio de las prendas; los que priman la calidad, entre los que se incluyen los países nórdicos; y los emergentes como China y Brasil, en los que se está produciendo una fiesta de consumo con compradores que buscan estatus. Este proceso de adaptación se debe hacer, según Fitex, manteniendo la identidad de la marca.
Sin embargo, la implantación en nuevos mercados es un reto laborioso con un crecimiento lento, tal como recordó el vicepresidente de Desigual en Asia, Jordi Balsells. Entre las marcas que participaron en el encuentro estratégico había marcas como Sita Murt, Punto Blanco, Escorpion, Guasch, Cóndor y Massana.