empezaron siendo una de las rebajas con los descuentos más atractivos desde el primer día, un 50% de media, pero la respuesta masiva que esperaban los comerciantes de los consumidores «se agotó en la primera semana». El secretario de la Confederació de Comerç de Catalunya (CCC), Miquel Àngel Fraile, afirma que cuando mañana, viernes, se dé por terminada la temporada de rebajas, el resultado no será el esperado. La facturación se quedará, en su opinión, «por debajo» de los 900 millones de euros del año pasado, ya que las ventas del comercio minorista han bajado entre el 5% y el 10%.
Imagen de una tienda de Barcelona ayer, a dos días de que concluyan las rebajas del verano. JOAN PUIG
Información publicada en la página 22 de la sección de Economía de la edición impresa del día 30 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Por muy optimistas que nos pusiéramos, era previsible», afirma Fraile, ya que el ciudadano ha estado rodeado en las últimas semanas de mensajes económicos que nada invitan al consumo: el paro, la subida de la luz y del agua, el rescate de España, el aumento del IVA... Este último punto, además, es fuente de preocupación para los comerciantes, conscientes de que el consumidor es muy sensible a la subida de precios. La mayoría, según el secretario de la CCC, acabarán asumiendo el nuevo IVA para evitar encarecer el género y arriesgarse a perder clientes.
Las tiendas de ropa y equipamiento para el hogar podrán aguantar más los precios, al menos los primeros meses. Grandes marcas como las del grupo Inditex (Zara, Pull&Bear, Massimo Dutti, Bershka, entre otras), Mango, H&M, Cortefiel, C&A y Benetton, entre otras, ya han anunciado que no repercutirán la subida del IVA al cliente final. Pero en el caso de las tiendas pequeñas, la situación no será sostenible demasiado tiempo. Como mucho, hasta la campaña de Navidad, opina Fraile. «Se puede negociar con los proveedores, pero hay servicios básicos no negociables, como el agua, la calefacción o el transporte, que son gastos que subirán para el comercio», explica.
IGUAL VOLUMEN, MENOS VENTA / Las tiendas encaran la subida del IVA justo después de que acaben unas rebajas durante las que han vendido en global el mismo número de piezas que el año anterior pero, en cambio, han facturado menos. El motivo es que los descuentos han sido mayores que en el mismo periodo del 2011, por lo que los productos han sido más baratos. El consumidor se ha gastado menos en julio y agosto, no solo por la incertidumbre económica, sino también porque, antes de que empezaran oficialmente las rebajas el 1 de julio, muchos comercios ya habían empezado con ofertas y promociones.
CENTROS COMERCIALES / No todo el comercio pinchó en rebajas, remarca Fraile. A algunas tiendas les fue bastante bien, como las del centro de Barcelona o en la Costa Daurada, donde el turismo ha tirado mucho de las ventas. También están satisfechos los centros comerciales de la capital catalana consultados por este diario, que aunque no tienen los datos de agosto cerrados, afirman que tanto la afluencia de público como la facturación en julio crecieron respecto al año pasado.
«Nos ha ido genial», afirma Daniel Sillari, adjunto del gerente de La Maquinista. El mes pasado recibieron un 4% más de visitantes, y las ventas aumentaron el 3,6%. También han notado que esta semana hay más personas en el recinto, que apuran las compras para esquivar la subida del IVA a partir del sábado. La Maquinista inauguró en julio una zona de restauración, denominada Las Terrazas, con una docena de nuevos restaurantes, lo que ha funcionado como punto de interés para atraer más visitantes. Las previsiones para septiembre son buenas, apunta Sillari.
En Diagonal Mar las ventas aumentaron en julio un 8%, mientras que la afluencia de gente fue más o menos la misma, lo que significa que los visitantes gastaron de media más que el año pasado. «Aunque no tenemos aún las cifras de agosto, en las dos últimas semanas vemos que hay más afluencia», afirman fuentes del centro comercial.
La mayoría de clientes de las grandes superficies son locales, pero estos lugares se están convirtiendo también en zonas turísticas. En Diagonal Mar cerca del 5% de visitantes son turistas y el L'Illa Diagonal alcanzan al menos el 7%. «Hasta ahora no nos considerábamos dentro de la ruta de interés turístico, nos ha sorprendido», explica Andrés Torres, adjunto gerente de L'Illa. El recinto está lejos del centro urbano, pero se encuentra relativamente de paso para los turistas que van al estadio del Camp Nou. «El fenómeno Barça nos ha venido muy bien», afirma Torres.
En cuanto al resto de visitantes, el adjunto gerente de L'Illa afirma que no ha ido mal «teniendo en cuenta la situación general de frenazo del consumo». En julio el centro tuvo un 3% más de afluencia. Lo importante, destaca, es mantener el número de visitantes aunque no compren tanto como antes, porque cuando el consumo se recupere, ya tendrán adquirido el hábito de ir al centro. Sin embargo, toca ser paciente, opina: «El comercio está tocado y no hay perspectivas de mejora a corto plazo».