El primer tramo de la ayuda europea a España para sanear la banca -30.000 millones que podrían llegar antes de final de mes- podrá servir para atender las necesidades más acuciantes de las entidades más débiles, siempre y cuando las autoridades comunitarias den su visto bueno a ello. Así lo adelantó ayer Fernando Jiménez Latorre, secretario de Estado de Economía, quien reiteró que la identidad del resto de instituciones que precisarán dinero público se conocerá en septiembre.
Información publicada en la página 27 de la sección de Economía de la edición impresa del día 14 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Latorre recordó que a finales de ese mes se dará a conocer el análisis que las cuatro grandes auditoras mundiales está realizando al sector. Latorre también destacó que las ayudas solo podrán ir a parar a entidades «viables». Bruselas quiere evitar que se repita la situación de los últimos años, en que se ha ayudado a entidades que han resultado ser inviables, como Bankia.
El número dos del Ministerio de Economía destacó que las entidades con ayudas tendrán que presentar un duro plan de reestructuración y ajuste y someterse a un «fuerte proceso de saneamiento». Además, sus activos tóxicos tendrán que traspasarse a un banco malo y estarán obligadas a emprender un «fuerte proceso» de venta de activos, lo que supondrá «mecanismos adicionales para obtener capital».
Por otra parte, la exdirectora general de la CAM, María Dolores Amorós, aseguró ayer durante su declaración como imputada en la Audiencia Nacional que durante su mandato, iniciado en el 2010, no tomó ninguna medida que afectase a la liquidez o solvencia del banco, según ha confirmado su abogado. La caja alicantina fue intervenida por el Banco de España y acaba de iniciar el proceso para su liquidación.