La línea de montaje del nuevo Seat León en la fábrica de Martorell ha dado un salto cualitativo. La filial de Volkswagen acaba de incorporar algunas innovaciones que hasta ahora solo estaban al alcance de las fábricas más emblemáticas del grupo en Alemania: piso de parquet, plataformas hidráulicas y elevadores para desplazar los coches así como soldadura guiada por rayo láser. Son los aspectos más visibles de una inversión de 800 millones, una de las mayores en su historia, en renovar un modelo estratégico para que Seat abandone las pérdidas.
Información publicada en la página 30 de la sección de Economía de la edición impresa del día 26 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La inversión se ha ejecutado en los últimos tres años e incluye tres coches puesto que además de la versión de cinco puertas del León que ya se ha empezado a producir durante el 2013 se fabricarán el modelo familiar y el más deportivo de tres puertas. En dos años, Seat ha invertido 450 millones, de los que el grueso corresponde al León.
La marca ha iniciado esta semana la producción en serie del nuevo León, un modelo en el que confía para incrementar el volumen de ventas y producción hasta llegar a un nivel similar al del Ibiza, cercano a las 200.000 unidades en un buen año. «El León, junto con el Ibiza, representan el núcleo de Seat», destacó el vicepresidente de producción, Andreas Tostmann.
La producción en serie del nuevo León asegura 1.600 empleos en la planta de Martorell y otros 6.000 en fabricantes de componentes.
Una buena parte de la inversión se ha centrado en mejoras en la línea de montaje para implantar un nuevo sistema de producción basado en una plataforma modular transversal compartida con el Audi A3 y el Volkswagen Golf. Estos cambios han incrementado un 10% la productividad y han mejorado la flexibilidad, lo que «garantiza la optimización de costes de producción», según Tostmann.
Otros modelos
Son argumentos que Seat hará valer en el consorcio Volkswagen para optar a la producción de nuevos modelos, como un todocamino en proyecto, con los que garantizar la saturación de la planta de Martorell, que tiene una capacidad máxima de 600.000 coches al año de los que este año producirá alrededor de 390.000, según los sindicatos.
«Hemos notado -afirmó Tostmann- el descenso de las ventas en Europa meridional, por lo que hemos tenido que modificar ligeramente nuestras previsiones de producción. Con las tres versiones del León iremos aumentando el nivel». En el 2012 la firma acumula unas pérdidas operativas de 92 millones hasta septiembre, un 6% menos que en el 2011.