La subida del IVA está golpeando al consumo fuertemente. Tanto, que en septiembre, primer mes de aplicación de la subida del gravamen, las ventas al comercio minorista se desplomaron un 12,6% respecto a septiembre del pasado año, y 10 puntos por encima de la tasa de variación de agosto. En Catalunya, el descenso fue del 11%.
Las ventas sin incluir las estaciones de servicio registran una variación anual del -11,9%. El desglose por tipo de productos de las ventas minoristas muestra una disminución del 5,9% en alimentación y del 16,8% en el resto: la facturación del equipo personal cayeron un 7,7% y la del equipo del hogar, el 21%.
Por tipo de comercio, todos los modos de distribución registran tasas negativas, excepto grandes cadenas, que incrementa su número de ocupados en un 0,9% respecto al mismo mes del año anterior. La facturación de las tiendas unilocalizadas bajó el 0,8%, las pequeñas cadenas, el 3,7% y las grandes superficies, el 3,4%.
Si se elimina el efecto calendario, es decir, la diferencia en el número de días hábiles que presenta un mes en los distintos años, el índice general de comercio minorista registra en septiembre una variación anual del -10,9%, casi nueve puntos por debajo de la tasa de agosto. En el acumulado anual, las ventas bajan el 6%.