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Las multinacionales se preparan para pagar más impuestos

La sanción a Apple fuerza a las compañías a revisar sus estrategias fiscales

Los expertos advierten de que la decisión de Bruselas genera inseguridad jurídica

Las multinacionales se preparan para pagar más impuestos

AFP / JUSTIN SULLIVAN

Tim Cook, consejero delegado de Apple.

Miércoles, 31 de agosto del 2016 - 18:19 CEST

"Seguro que muchos consejeros delegados y directivos de las multinacionales, en especial las tecnológicas, evalúan y revisan desde el martes los riesgos de sus estrategias y acuerdos fiscales con países", afirma un asesor tributario consultado por este diario.

Y es que, tras el anuncio de la Comisión Europea de que Apple deberá devolver a Irlanda 13.000 millones de euros más intereses por haber tributado muy por debajo del resto de compañías, "la tendencia clara es hacia pagar más", explica Joan Pons, del gabinete LinkTax.

¿Cuánto más? ya es otra cosa; pero que la factura fiscal en Europa será mayor no solo para Apple sino para otros gigantes de EEUU como Google, Facebook, Microsoft o Amazon es cada vez más seguro. Las grandes firmas tecnológicas de EEUU tienen una liquidez de más de 450.000 millones de euros fuera de su país.

Las firmas tecnológicas de EEUU tienen más de 450.000 millones fuera de su país de oirgen

Una buena parte está en países con una fiscalidad ventajosa, como Irlanda, Holanda o Luxemburgo. Estas multinacionales no repatrian los dividendos y beneficios porque deberían tributar a unos tipos elevados en EEUU y esperan una posible reforma fiscal de la mano de los republicanos. En otros países, como es el caso de España, se considera que las empresas con actividad en el exterior ya tributaron por su negocio en otros países y pueden repatriarlos sin cargo.

A partir del año que viene, las grandes compañías deberán presentar informes en los que detallen sus negocios y beneficios país por país. Esta nueva regulación está promovida por la OCDE, que agrupa a los 35 estados más industrializados del mundo y avalada por el Grupo de los 20 (G-20), que incorpora a los países más ricos y los más importantes en vías de desarrollo.

España ha impuesto desde este año esta obligatoriedad en el impuesto de sociedades para las firmas con actividad exterior, al igual que otros países europeos. Esta medida está incluida en el catálogo de 15 acciones acordadas en el seno de la OCDE y es una forma de determinar si se desvían beneficios a jurisdicciones con una tributación más baja o nula.   

En todo caso, la decisión europea sobre Apple abre interrogantes legales. Guste o no el contenido, la multinacional selló un acuerdo con las autoridades fiscales de un país, Irlanda, con unas condiciones basadas en la legalidad, que le permitieron tributar en algún ejercicio incluso al 0,005%.

RETROACTIVIDAD

"Genera inseguridad jurídica que se aplique con retroactividad una medida que va en contra de los intereses del afectado, que se ciñó a cumplir un pacto con las autoridades de un país soberano de la Unión Europea", en este caso, Apple, afirman los expertos consultados.

Es una advertencia que no ha dudado en emplear la propia Apple. Y que su consejero delegado, Tim Cook, recuperó en una carta remitida "a la comunidad Apple en Europa". En este sentido, además de criticar que la Comisión Europea pretenda "sustituir a las leyes fiscales en Irlanda con una visión de lo que piensa que la ley debería haber sido", alerta de las consecuencias de esta decisión en "la inversión y la creación de empleo en Europa".

Pero en Bruselas lo tienen muy claro: "Los estados miembros no pueden ofrecer beneficios fiscales ventajosos a compañías seleccionadas, sean europeas o extranjeras, grandes o pequeñas, o parte o no de un grupo", sentenció la comisaria de Competencia, Margrethe Vesteger.

Y, mientras, en este mar revuelto, Reino Unido, que está pendiente de dar los pasos definitivos para salir del club comunitario, podría tener la tentación de convertirse en el futuro en una especie de paraíso fiscal justo al lado de la UE. Un auténtico dolor de cabeza para las autoridades de Bruselas, dado el gancho y atractivo que atesora la 'city' londinense.

Compañías con sede en Irlanda podrían sentirse atraídas por instalarse en el Reino Unido, donde, en el futuro, no regirán las normas europeas, afirman algunos expertos. De todas formas, esta filosofía podría tropezar con la estrategia de la OCDE encaminada a reducir las vías de escape fiscales legales con las que cuentan las multinacionales. El tiempo lo dirá.


No está siendo, en lo personal, y a falta de lo que acontezca hasta el final de la temportada, un gran año para el jugador catalán