Cada tres meses, Irlanda debe pasar un examen sobre el progreso de sus finanzas, desde que a finales del 2010 aceptó un rescate internacional de 85.000 millones de euros para salvar su economía en bancarrota. Los inspectores de la troika, formada por la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), se presentan regularmente en Dublín, para analizar los libros de Hacienda y escudriñar en los resultados económicos.
Información publicada en la página 25 de la sección de Economía de la edición impresa del día 20 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El pasado 3 de julio llegaron nuevamente a la capital irlandesa. Entre entrevistas y revisiones el equipo de la troika tuvo tiempo de asistir a un partido de hurling, un deporte gaélico de raíces, según cuentan, prehistóricas. Poco a poco los irlandeses se han acostumbrado a los inspectores, cuya presencia se ha convertido en una rutina.
Irlanda volvió este mes al mercado de la deuda, por primera vez tras el rescate, con bonos del Estado a tres meses por valor de 500 millones de euros a un interés del 1,8%, inferior al precio que paga España. Se considera un primer paso para volver a tener financiación con la subasta en el 2013 de bonos a medio y largo plazo. «El verdadero éxito será la vuelta a los mercados», declaró el ministro de Finanzas, Michael Noonan que, junto a Howlin, trata de renegociar las condiciones del rescate financiero del 2010, provocado por la crisis del sistema bancario irlandés, que generó un agujero de 64.000 millones de euros.
Las conclusiones del séptimo de los exámenes se presentaron la semana pasada y, como en ocasiones anteriores, las autoridades irlandesas volvieron a lograr el aprobado. «La aplicación por parte de Irlanda del programa (de rescate), sigue siendo sólida, a pesar del ambiente difícil», señaló el informe de la troika. Los inspectores mostraron sin embargo su preocupación por el alto nivel de paro (14,3%), siendo el desempleo de larga duración uno de los desafíos más graves que tiene por delante el Gobierno. Los miembros de la troika, también recordaron que el déficit presupuestario del país (13%), sigue siendo el más alto de la Unión Europea, a pesar de haber realizado «firmes esfuerzos de recaudación (de impuestos) y haber mejorado los ingresos».
Camino lento
El camino de la recuperación del país intervenido está siendo lento y duro. A pesar de los avances realizados, el producto interior bruto (PIB), sufrió una contracción entre enero y marzo del 1,1%, después de que la economía creciera el 1,4% en el 2011. El informe califica de «modestas», las perspectivas de crecimiento para este año y para el 2013, debido a un «debilitamiento» de las exportaciones, que son el principal motor de la economía irlandesa. Durante los cinco primeros meses de este año, esas exportaciones sumaron un total de 38.280 millones de euros.
Dublín deberá aplicar más ajustes a los gastos en las prestaciones sociales. En sus revisiones, los inspectores identificaron lo que consideran como un exceso de gasto en la sanidad pública, -Health Service Executive (HSE)-, que según los datos oficiales, tenía en mayo un déficit de 281,6 millones de euros. El Gobierno deberá imponer nuevos recortes, que el ministro de Gasto Público, Brendan Howlin, estimó en un 2% del presupuesto global del HSE, que asciende a 13.400 millones.