El consejero delegado de IAG, el hólding resultante de la fusión de Iberia y British Airways, Willie Walsh, ha señalado que el plan de reestructuración de la aerolínea española finalizará a últimos de septiembre, y ha afirmado que no van a poder evitar que se pierdan empleos.
En un comunicado con motivo del anuncio de los resultados semestrales del grupo, Walsh ha remarcado que los problemas de Iberia son "profundos y estructurales" y el entorno económico refuerza la necesidad de un cambio estructural permanente.
Así, ha apuntado que es "posible" que las medidas de reestructuración contemplen la reducción del tamaño a corto plazo, junto a la remodelación de la red con el fin de alcanzar unos mayores ingresos unitarios y una "reevaluación del negocio".
El grupo pretende de esta forma que la compañía aérea obtenga una base de costes competitiva y un servicio que garantice el "crecimiento rentable" a largo plazo, insistiendo en la "gran diferencia" que existe entre los resultados de British y los de Iberia.
Respecto a la filial de la aerolínea española, Iberia Express, el consejero delegado del grupo ha señalado que opera con una "efectiva" base de costes, a la vez que ha calificado de "excelentes" sus comienzos, destacando que ha sido rentable en su tercer mes de actividad.
IAG registró en el primer semestre unas pérdidas de 231 millones de euros frente a ganancias de 98 millones en el mismo periodo del ejercicio anterior, según ha informado la compañía, que precisa que estas cifras excluyen 21 días de Iberia previos a la fusión.
La cifra de negocio semestral del grupo alcanzó los 8.532 millones de euros, lo que representa una mejora del 13,2% con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, cuando ingresó 7.537 millones.