El hallazgo: el 12 de septiembre de 1940, en plena II Guerra Mundial, cuatro adolescentes franceses descubren las maravillosas pinturas rupestres de las cuevas de Lascaux, con sus 17.000 años de historia. El error: las masivas visitas las deterioraron gravemente y en el 2001 el Ministerio francés de Cultura se vio obligado a usar una técnica muy agresiva para frenar la proliferación de hongos. La consecuencia: la equivocada estrategia empleada provocó la aparición de más hongos y bacterias.
Información publicada en la página 28 de la sección de Economía de la edición impresa del día 25 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Las pinturas ya nunca lucirán como antes y lo más que se puede aspirar es a frenar su deterioro. Un poco como con la Unión Europea, ¿no? Su creación fue un hallazgo, su desarrollo y su gestión de la crisis va tropezando de error en error, y las consecuencias son inciertas, pero parece claro que nunca será lo que fue o lo que debía haber sido.
Los resultados de la cumbre informal de los líderes europeos para impulsar el crecimiento son buena prueba de ello: han vuelto a resultar del todo decepcionantes. Y lo más triste de todo: fíjense si las instituciones europeas tienen capacidad de revertir la situación que el solo rumor de que el BCE prepara una inyección masiva de liquidez con otros bancos centrales sirvió ayer para levantar el ánimo de los inversores.
Así, el Ibex 35 subió el 1,46%, hasta los 6.534,4 puntos, y la prima de riesgo se relajó hasta los 477 puntos básicos, con los grandes inversores institucionales moviéndose de la deuda alemana a la francesa, más rentable, lo que indirectamente favoreció a la española. Pero todo sigue en el aire. Veremos qué pasa.