Balón de oxígeno para el ministro de Economía y Competitividad Luis de Guindos en el capítulo de ajustes presupuestarios para el 2013 con el objetivo casi único de contener el déficit. Proporcionado, nada menos, que por la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, que el jueves recomendó cierta flexibilidad con los países que peor están afrontando la recesión y el castigo de los operadores de mercados de deuda, en especial España. La propuesta de que se alarguen plazos para cumplir con el calendario de reducción del déficit público serviría a De Guindos para paliar la mala acogida que ha tenido el proyecto de Presupuesto del 2013, que no genera credibilidad.
Christine Lagarde saluda con cortesia nipona al ministro japonés de Finanzas, Koriki Jojima, ayer en Tokio. REUTERS/ KIM KYUNG-HOON
Información publicada en la página 21 de la sección de Economía de la edición impresa del día 13 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Para evitar tener que desmentirse a sí mismo en sus previsiones para el 2013, De Guindos optó por ganar tiempo: «A principios de noviembre veremos las previsiones de la Comisión Europea (CE) de crecimiento del déficit, y a partir de ahí tomaremos una decisión, de acuerdo con los demás países europeos». Y para asentar mejor que si hay que hacer cambios en esos cálculos, tampoco hay que acusar al Gobierno de voluble, el ministro recordó que ya durante este año se han hecho revisiones en la previsión del déficit en función de la coyuntura (caída de ingresos y parón de la actividad, por ejemplo).
EMPEORAMIENTO // Todo apunta a que en noviembre las previsiones de la CE reflejarán un empeoramiento importante de las perspectivas económicas, no solo en España, sino en toda la eurozona. Con este panorama, se espera que podría haber una revisión general de las cifras de déficit, incluidas las de Francia e Italia. Tampoco es un consuelo, porque el mensaje de fondo es malo sin paliativos: la recesión española se prevé más aguda de lo que se había imaginado apenas hace unos meses. Si en mayo la UE dijo que la economía española caería el 1,8% en el 2012 y el 0,3% en el 2013, ahora el FMI ha revisado sobre todo la cifra correspondiente al año que viene: el PIB podría retroceder el 1,3%. Casi cinco veces más que lo dicho en mayo. La deducción es sencilla: si con el retroceso del 0,3% para el 2013 se dio un año más de plazo, hasta el 2014, para reducir el déficit, con el 1,3% ese límite habrá que revisarlo.
DÉFICIT ESTRUCTURAL // Lagarde también ha propuesto un criterio más razonable de medir el déficit. Visto que los ajustes excesivos están causando mayor recesión y paro, con menor recaudación de impuestos y más gasto público, la directora del FMI ha sugerido utilizar el déficit estructural como indicador, que excluye los efectos inmediatos de la recesión, como el menor consumo (menos IVA) y el mayor gasto por prestaciones de desempleo.
Con este panorama para la economía española, al menos para los dos próximos años, el FMI cree que las cuentas del Estado se cerrarán este año con un déficit del 7% y el próximo con el 5,7%. Lejos de la previsión, aún oficial para la UE, del 6,3% y el 4,5% respectivamente. En cambio, con el criterio de déficit estructural, al que se le podría añadir la exclusión del elevado pago de intereses por la deuda pública, el FMI calcula que España podría equilibrar las cuentas a partir del 2015. Este criterio tiene por objetivo detectar si es posible recuperar la senda del crecimiento, no que se puedan excluir los sacrificios.
Por su parte, el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, aprovechó para recordar que hace un año ya reclamó revisar los plazos para equilibrar el déficit, «y me dijeron de todo», resumió.