Jaume Guardiola, consejero delegado del Banc Sabadell, ha criticado el modelo de banco malo, la sociedad de gestión de activos, que quiere poner en marcha el Gobierno porque prevalece el empeño del Ejecutivo de que las aportaciones que se realicen no computen como deuda y esta se traslade finalmente al déficit público. Para ello, Economía planea que el 51% del capital de esa sociedad esté en manos del sector financiero privado, con lo que de esa forma las ayudas no computaran como déficit.
"El Gobierno quiere que el banco malo no consolide su deuda pública, es una restricción excesiva que lo tuerce todo", ha dicho Guardiola en su internvención en la 8ª Conferencia Bancaria Anual que organizan Ahorro Corporación y Esade. Guardiola recordó que esa no fue la fórmula que se aplicó en Irlanda, donde el banco malo fue completamente público. "Es verdad que se incrementó el déficit un 30% un año, pero ese déficit fue considerado como algo excepcional por los mercados".
Guardiola ha destacado que el problema de la fórmula sobre la que se está trabajando es que tiene un defecto de base: "No la quiere el Gobierno español ni los líderes del sistema financiero. Ha sido impuesta por el entorno europeo. Y si una cosa no la quieres te coge a contrapié", comentó
En su opinión el planteamiento que se está realizando determina que se pongan precios de transferencias de activos al banco malo muy bajos, para que los fondos especulativos entren y expulsen al mercado esos activos de manera muy rápita. "Esa alternativa depreciará el valor de los activos de los españoles, porque los precios del mercado se adaptarán al de los activos transferidos". Gaurdiola se ha mostrado partidario de un banco de suelo a largo plazo en poder del Estado, aunque genere déficit. "Esto permitiría que el resto de los activos se movieran con más fluidez. Pero estamos lejos de esa fórmula, porque parece que ese corsé que se quiere poner no se pude cambiar", dijo.