primera fase abortada. El Govern entablará negociaciones con Abertis para conseguir adjudicar la gestión de Tabasa, la compañía que explota los túneles de Vallvidrera y del Cadí. La medida se pone en marcha tras declarar ayer la mesa de contratación desierto el concurso al que solo concurrió esta compañía (cuyo principal accionista es La Caixa), con una manifestación de interés sin oferta económica.
Información publicada en la página 24 de la sección de Economía de la edición impresa del día 19 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Estaba cantado. Técnicamente era imposible no declarar desierto el concurso», dijeron fuentes del sector. El primer objetivo, que era lograr poner en marcha la licitación formal con al menos un ofertante, se cumplió; aunque el resultado haya sido nulo.
EN BUSCA DE SOCIO /Ahora comienza la fase en la que el Ejecutivo catalán deberá cursar «una invitación formal» tanto a Abertis como a «algunas de las empresas que manifestaron su interés por el concurso», pero no llegaron a presentarse, según explicaron fuentes oficiales.
De todas formas, se da por hecho que este proceso se centrará en Abertis, que ahora busca «activamente» socio financiero para la operación, una de sus condiciones junto con la obtención de la rentabilidad que considera apropiada, según fuentes del grupo. El mantenimiento de su nota de solvencia por parte de Standard & Poor's (S&P), tras reducir la de España, facilita la financiación, como se vio en la colocación de 750 millones de euros en bonos a 7 años realizada el miércoles pasado.
El principal escollo para un acuerdo son los 430 millones que pretende obtener la Generalitat. De hecho ya tuvo que suavizar las condiciones y establecer un pago del 70% (301 millones) dentro de este mismo año y el 30% restante (129 millones) a lo largo de cinco años. La concesión es por 25 años.
Algunos factores facilitan la consecución de un acuerdo y, por ejemplo, redistribuir los porcentajes entre pago en efectivo y diferido. En todo caso, el Govern tiene intención de mantener «las condiciones esenciales» del concurso: 430 millones de canon y los 25 años de concesión.
Una de esas variables es que el concurso para Aigües Ter Llobregat (ATLL), casi 1.000 millones de euros, cuenta con dos ofertantes: un consorcio liderado por Aigües de Barcelona (Agbar) y, otro por Acciona. Eso multiplica las opciones de que culmine con éxito. Y de que la Generalitat logre oxígeno para aliviar su tesorería (ha pedido 5.433 millones al fondo de liquidez autonómica y demorado pagos) y reducir el déficit.
La gestión de los túneles es un ejemplo de «colaboración público-privada», ya que la Administración cede la explotación pero mantiene la propiedad «y el servicio continúa siendo público», según fuentes del Govern.