El Gobierno español negocia con Bruselas la fórmula para rescatar a los inversores que compraron preferentes de las antiguas cajas de ahorros que han tenido que ser nacionalizadas y salvadas de la quiebra, como es el caso de los inversores de Bankia o de las cajas gallegas. En lugar de que los pequeños ahorradores que compraron productos de ahorro con riesgo, como por ejemplo las preferentes, lo pierdan todo, el Ejecutivo de Mariano Rajoy negocia ahora con Bruselas un compromiso para rescatar una parte o incluso la totalidad de estos ahorros.
Protesta de afectados por las preferentes ante la sede de Novagalicia Banco, el pasado día 9 en Vigo. EFE / SALVADOR SAS
Información publicada en la página 17 de la sección de Economía de la edición impresa del día 16 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Según avanzó ayer el diario británico Financial Times, la fórmula pasaría por que los ahorradores asumieran una quita inicial, lo que en términos financieros se conoce como haircut (corte de pelo). Esta quita podría ser de entre el 50% o el 70% del valor de la inversión inicial. Después, se pactaría con los ahorradores un calendario de cobro, para recuperar el dinero en un plazo de seis años. La parte más importante de las negociaciones se centra en lograr que, a pesar de la quita, el ahorrador no pierda todo su dinero. Eso se lograría al compensar la pérdida inicial con el pago de mayores intereses durante los seis años siguientes.
La Unión Europea (UE) ya avanzó que el dinero del rescate de la banca pactado el pasado 9 de junio con España no se destinará al pago de las preferentes, sino al saneamiento de las entidades financieras. Bruselas advirtió de que cualquier solución con los ahorradores debería correr a cargo del Gobierno español y que debería considerarse un subsidio, para que las autoridades de la competencia europeas dieran el visto bueno.
RESCATE A LA BANCA / Bruselas dejó claro que en el marco del rescate a la banca española se protegería a los poseedores de bonos o deuda sénior, que son los grandes inversores, pero que los titulares de preferentes y deuda subordinada deberían asumir el coste de las pérdidas. Según el comisario de asuntos económicos, Olli Rehn, la participación de los titulares de deuda subordinada o preferentes «es necesaria para que los contribuyentes no tengan que asumir una carga desproporcionada». En cambio, la protección de los grandes inversores es necesaria para «preservar la estabilidad financiera».
Las negociaciones que mantiene España en estos momentos se llevan a cabo precisamente con el comisario europeo de la competencia, Joaquín Almunia, responsable de la reordenación del sector financiero en España y quien decidirá en última instancia qué bancos se liquidan y cuáles sobreviven.
No se espera que se tome ninguna decisión sobre las preferentes hasta septiembre, como muy temprano. Fuentes cercanas a las negociaciones se han mostrado confiadas en que Bruselas acepte los términos de la estructura básica del acuerdo, del que no se conocen los detalles. Tanto la quita como el plazo de seis años para recuperar los ahorros están pendientes de las negociaciones.
Las participaciones preferentes son títulos de alto riesgo que la banca colocó entre sus clientes minoristas de forma masiva a partir del 2009 para obtener financiación. Los clientes no fueron conscientes de que podían perder gran parte de su inversión, como finalmente les ha pasado a muchos. La colocación de estos títulos fue una práctica general en la banca española y, como se hizo de manera masiva entre pequeños ahorradores, ha provocado grandes protestas ciudadanas en los últimos meses. Según la asociación de consumidores Adicae, la banca española ha captado en los últimos años unos 40.000 millones de euros con productos como las participaciones preferentes o los bonos convertibles.
BANCO MALO/ España todavía no ha recibido los fondos europeos para el rescate de 100.000 millones de euros de la banca, cuyo primer tramo debería desembolsarse en octubre. Sin embargo, el Ejecutivo podría recibir un anticipo de hasta 30.000 millones para Bankia y las entidades que arrastran más dificultades.
Este mes, España cumplirá una de las condiciones que la UE, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE) exigen a cambio del rescate. El banco malo, que agrupará los activos inmobiliarios que se ha adjudicado la banca española durante la crisis, estará listo el próximo día 24 con la aprobación en Consejo de Ministros de la normativa que lo regulará.